RELACIONES HUMANAS: TALLER DIVINO (1)

Hoy me hicieron una pregunta, palabras menos palabras más, era esta: ¿qué hacemos con el reincidente?  Se referían a aquella persona que no cambia, y peor, que no reconoce abiertamente que debe cambiar, pues está bien en todo según su opinión.  ¿Se ha encontrado a alguien así?

Sinceramente, antes me sacaban de las casillas, me enfurecía, me daban ganas de ahorcarlo, le decía cuatro verdades en la cara, y al final hasta salía yo reprendido y humillado cuando me decía: ¿porqué se enoja?  Tenga paz, no se afane, y cosas así muy espirituales que me daban más ganas de entregarlo a satanás, mínimo estrangularlo.

RelacionesHumanasTodo eso fue un taller divino.  Les comparto algo que he aprendido de todo eso.

Diez ingredientes para tener relaciones de éxito:

1. Fe.
Me armo con este pensamiento: la gente puede cambiar.  Y lo he visto.  Si la gente no cambiara mejor no tener ninguna relación, será nunca salir del estado de decepción.  Siempre nos decepcionarán, y eso nos llevará a la frustración y amargura.  Pero si entramos en una relación sabiendo que ambas partes vamos cambiando, de seguro que esa relación está destinada a la madurez.  Una vez vino un amigo que me dijo: “¿Recuerdas como nos caíamos mal al principio?  Pero mira ahora”.  Y me dio la explicación la transformación de nuestra amistad.  Me dijo: “Jesús está en ti, Jesús está en mi, y cada día a crecido en ambos, y nosotros menguado, y como Jesús no se pelea consigo mismo, ahora somos buenos amigos”.  Mi fe es que cambies, que madurez, por eso las relaciones mejoran aunque hoy no sean tan buenas.

2. Paciencia.
El proceso de transformación no sucede de la noche a la mañana, pero sucederá.  Debemos dar oportunidad al cambio.  Por supuesto, si una persona, a quien le hayamos dado una tras otra oportunidad, no responde, de nuestra parte hicimos lo posible para que funcionara.  Lo que toca hacer es desligarse de esa persona, no seguir involucrándonos con esa persona.  Esto no significa rechazarle.  Tal esto le haga recapacitar, y si vuelve con arrepentimiento debemos abrir la puerta de la oportunidad.  La advertencia es esta: no te enredes con personas que no cambian, serán un ancla emocional y espiritual desgastante.

3. Pedir perdón.
Esta es una forma activa de hacer buenas relaciones.  Tenemos defectos, no somos los perfectos en la relación, creyendo que los imperfectos son los demás.  Si pides perdón eso te engrandece y construyes puentes para relaciones duraderas.

4. Perdonar.
Aun quien te ama más te herirá alguna vez de alguna forma, así que revístete de un espíritu perdonar, que como yo digo: “Antes de que te la hagan, ya debes estar dispuesto a perdonar”.  “El amor cubre multitud de faltas” (1P.4:8).

5. Hablar con sabiduría.
Las palabras pueden matar o avivar.  Las heridas de las palabras son más profundas y destructivas que las de un golpe en la nariz.  En una semana la nariz está bien, pero a veces pasan años el alma sigue sangrando.  Escoge bien las palabras como si fuera abono para que crezcan bien las relaciones.

Mañana sigo con las mejores cinco restantes.  Porque este tema es tan importante que debemos asimilarlas muy bien.

Mientras tanto, práctica estas.

Dr.GL

Dr. Guido Luis

  • Oldemar (Takers, Believers)

    Creo q la Biblia es clara cuando dice "...el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espiritu Santo que nos fue dado" (Rom 5:5) Y que es el amor de Dios? "Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta" (1Cor 13:7) Relaciones basadas en el amor de Dios, al fin y al cabo esta dentro de mi, es una decision si lo uso o no para amar a otros como Dios me ama a mi.

  • Christian

    Hola Apos. muy bueno esto, ser amigo de muchos hace la diferencia y ser amigos de los discipulos aun mejor, cultivemos buenas relaciones en pro del Cuerpo de Cristo.

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