Category: Kindness

DISFRUTA LO QUE TIENES

Parece obvio, pero no es así, debemos ser conscientes de lo que tenemos y disfrutarlo.  Y cuando digo disfrutarlo pienso de inmediato en ser agradecidos por aquello que tenemos.  La forma en que yo lo hago es apreciar, contemplar, tocar, o apuntar hacia algo que tengo y decir: Dios es bueno.  Y eso lo hago con frecuencia, y de paso se los digo a mis hijos e hija.  Les digo: ¡Verdad que Dios es bueno por darnos esto!

Recuerdo a una madre que decía estar como loca por su niño de dos años.  El llanto, los pañales, los desvelos, el tiempo para cuidarlo, y tener que estar pendiente según ella como una esclava y le privaba de poder hacer lo que ella quisiera le había llevado a renegar por ese hijo que tenía.  Pero en el mismo tiempo conocí a una esposa que lloraba desconsoladamente por no poder tener a un hijo.  Esta joven señora daría un brazo por tener ese bebé que estaba, según la joven mamá, poniéndola como loca.  Estoy seguro que la joven esposa estaría feliz con cambiar el pañal asqueroso y mal oliente del bebé.  Una lamentaba lo que no tenía, y la otra lo que tenía.

Lo correcto era que la joven mamá debía disfrutar a su bebé, al fin y al cabo, los hijos crecen tan rápido que hay que disfrutar cada etapa, y esa es muy especial, es esa cuando uno dice: “me los como”.  Ya cuando crecen, y hay que atravesar otras etapas un poco tensas, uno dice: “¿por qué no me los comí?”  Ja ja ja.

La joven esposa debía disfrutar el tiempo que tenía para dedicarse a otras cosas, y en especial disfrutar a su marido, porque al fin y al cabo, la felicidad de un matrimonio no depende de los hijos, sino del amor de la pareja.

La Biblia misma nos dice: “…el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” (1Ti.6:17).  No es malo disfrutar lo que Dios te ha dado, siempre y cuando no lo hagamos para sentirnos como superior a los demás, ni creamos que las cosas que tenemos define quienes somos, o que ya no necesitamos a Dios, cosa que sería insensato, pues si tenemos algo es por Él.

Conclusión: Hay tantas personas que pasan tanto quejándose por lo que no tienen que dejan de disfrutar lo que si tienen.

SIETE CARACTERÍSTICAS DE LA AMABILIDAD

Ayer escribí sobre la amabilidad, y me enfoqué en que se logra más siéndolo que no siéndolo.  De hecho, yo mismo lo puso por obra hoy mismo.  Hace como cinco meses que una agencia de autos no trae un repuesto para el carro de uno de mis hijos.  Así que como papá, quise ir a para arreglar la situación.  Fui pensando en usar como estrategia la amabilidad.  Pregunté por el gerente.  A los minutos estaba en su oficina, me presenté y le conté lo que pasaba con toda la gentileza posible.  Le dije que podía actuar de otra manera, pero que yo había escogido la de hablar y buscar una solución.  En la tarde el carro ya estaba en sus talleres, me ofrecieron la grúa de ellos, revisar el vehículo, y evaluar aun la posibilidad de cambiarlo por otro nuevo, y como compensación bajar la tasa de intereses y el precio, para de alguna manera aliviar, según palabras del mismo gerente, “haber parido tanto con ese vehículo”.  Al final nos dimos las manos y no hubo necesidad de otras medidas de presión, la amabilidad funciona.

Hay algunas características que acompañan a la amabilidad, y las menciono como las voy pensando, con el deseo de despertar esta lindísima virtud.

  1. La amabilidad está acompañada por el dominio propio.
    La verdad es que proceder amablemente es todo un ejercicio de auto control, porque lo que a veces uno quiere es como gritarle a otro hasta de lo que se va a morir, pero eso no arregla nada.  Son manifestaciones de cólera que no producen avance en negociaciones, y menos puentes de sanas relaciones.  Y como está el mundo hoy, pueden generar situaciones graves de amenazas, y hasta revanchas.
  2. La amabilidad está acompañada por una actitud pacificadora.
    Debemos buscar estar en paz con todos, y si algo ayuda es ser amable.  La gente que no es amable son dados a los pleitos, a ser pendenciero, iracundo, y polémico.  Cosas que no proveen buen ambiente para que haya paz.
  3. La amabilidad está acompañada por el respeto.
    Todas las personas son dignas de respeto.  Que cometan errores no quiere decir que les podemos faltar el respeto.  Y esto que digo es muy frecuente, seguro que hemos sido víctimas, hemos fallado en algo y algún superior nos trató sin respeto.  Podemos ser firmes con las fallas de los demás, pero dentro del marco del respeto.  Suena fácil decirlo, pero practicarlo es otra cosa, y lo que nos ayuda a mantener la amabilidad es recordar que todos los seres humanos son criaturas de Dios, conforme a su imagen y semejanza, por tanto, dignos de respeto.
  4. La amabilidad está acompañada de honra.
    La amabilidad es una herramienta extraordinaria para mostrar honor hacia otra persona.  Si honras a tu padre y a tu madre, la forma de tratarlos en con amabilidad.  Si honras a tu jefe la forma de tratarlo es con amabilidad.  Si honras a un amigo, igual.  Si honras a una señora mayor, la forma de mostrarlo es con amabilidad dándole la mano para ayudarla a levantarse, o poniéndonos de pie para saludar, o darle nuestro asiento.
  5. La amabilidad está acompañada por el gozo.
    La gente amable es gente alegre.  Su rostro expresa amistad, no desconfianza, enojo, o furia.  Proyectan ser personas tratables.  La gente amable no es invivible.  Conocí a un señor que yo mismo se lo dije: “usted es invivible”, siempre molesto, siempre viendo lo malo, siempre juzgando, siempre defendiéndose, siempre creyendo tener la razón, siempre inflexible, siempre sin gozo.
  6. La amabilidad está acompañada por el servicio.
    La amabilidad está emparentada muy de cerca con el servicio.  No ha caído algo al suelo cuando el amable ya va recogiéndolo.  El amable está siempre alerta para ver como puede servir a otro.  Si ve que lleva varias cosas, corre para socorrerle ofreciéndose para ayudarle.  Y si no le permiten hacer algo a favor de alguien, insiste para que se lo permitan.  Y recuerden que servir es uno de los hijos del amor, sino el mayor, uno de los hijos más congraciados.
  7. La amabilidad está acompañada por la consideración de nosotros mismos.
    Todos quisiéramos que los demás fueran amables con nosotros, ¿quién no?  Entonces cómo queremos que los demás hagan con nosotros, seámoslo nosotros con los demás.  No tratemos con dureza a los demás, para que recojamos que nos traten con suma gentileza, pues todo lo que siembras recoges.

Y termino diciendo lo que he visto: La gente amable es amada.