Category: Esclavitud

LA TIERRA DE LOS “SI HUBIERA” NO EXISTE

Las discusiones han sido acaloradas, la temperatura en algunos casos ha llegado en algunos casos al rojo vivo en aquellos que comentan y analizan el desempeño de los árbitros en la Copa Mundial 2010 en Sudáfrica.  Y lo que oí como muy interesante fue que ya se dejara de estar excusando apelando a que si el árbitro no “hubiera” afectado a Inglaterra, si no “hubiera” afectado a México, las cosas “hubieran” sido muy distintas.

Abandona por amor a Dios los “si hubiera” de tu vida porque:

1. Encienden el sentimiento de culpabilidad.
Lo que pasó pasó.  No te tortures con lo que no puedes cambiar.  Eso de si “hubiera” estudiado no estaría aquí.  “Si me hubiera” casado mejor con Ana y no con Juana no estaría oprimido por esta mujer de mala gana.  “Si hubiera” comido menos.  “Si hubiera” hecho caso.  “Si hubiera” aceptado lo que me ofrecieron en aquella ocasión.  “Si hubiera” tomado mejor aquella decisión.  “Si hubiera”…

2. Te dejan estancado en el pasado.
Estar en esa dinámica diabólica de recordar los “si hubiera” son además de dañinos para el alma, son como un ancla que no te deja zarpar a nuevos puertos.  Y el mar es muy grande, tanto como todas las oportunidades que hay en la vida, y todas las posibilidades para desarrollarte.  Conocí a un hombre que decía: “Si no hubiera firmado ese cheque nunca me habrían involucrado en ese desfalco”.  Eso lo dijo mientras pasaron los años, su cabello negro llegó a volverse blanco, sus años mozos se acabaron, pero su pasado seguía tan fresco como el mismo día en que ocurrieron los hechos años atrás.

3. Es mal invertir el tiempo.
Nada de lo que pasó lo puedes cambiar aunque confieses un millón de veces “si hubiera esto o aquello”.  No te martirices con los “si hubiera”.  Usa el tiempo para el presente y el futuro.  El pasado no lo podemos cambiar, pero el presente aprovechar para un futuro mejorar.

4. No nos dejan aprender.
Cuando nos concentramos en los “si hubiera” cerramos las puertas del aprendizaje.  Solo veo el pasado para aprender.  El pasado le da anemia a tu presente, pero el futuro lo nutre.  Sin embargo, si lo ves desde la perspectiva del aprendizaje, el pasado le da seguridad a tu futuro si tomas las lecciones en el presente.

5. Nos conducen a la conformidad.
Es como si nos cruzáramos de brazos diciendo: “bueno, eso es lo que pasó, y por eso es que vivimos así y así, que le vamos a hacer”.  Si mi papá hubiera sido buen padre yo no sería un maleante.  Ningún “si hubiera” tiene que determinar una correcta forma de vida hoy.  No podemos seguir viviendo fruto de los “si hubiera”, tenemos que volvernos responsables de nuestras decisiones, y usar la brújula que se orienta con el norte magnético del cielo.

LO QUE NO VENCES ES TU AMO

En dos platos (una frase costarricense): somos esclavos de más cosas de las que deseamos reconocer porque sencillamente no hemos podido deshacernos de ellas, y caminan con nosotros a lo largo de los años.  Puede ser la mentira, que aunque nos ha metido en muchos enredos, y costado amigos, carrera, trabajo, y muchas cosas más, no la hemos vencido, y sencillamente, creyendo que nosotros la usamos, es ella la que nos ha usado.


Si tu crees que has usado el sexo como fuente de placer, lo cierto es lo contrario, el sexo es quien tiene placer de usarte a ti, y su placer no es el sexo en si, sino destruirte hasta la muerte, ya sea porque la persona con quien vives te quiere matar, o alguna enfermedad se le adelanta.

Escucha estas palabras:

“Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido​” (2P.2:19; Biblia de las Américas).

Son muchos los que andan ofreciendo libertad a otros cuando ellos mismos son esclavos.  Conozco gente que andan diciendo: “no vaya a esa iglesia”.  Están, según ellos, librando a otro, cuando la verdad es que son esclavos del resentimiento, del egoísmo, envidia, y hasta el odio y la venganza.  Otro dice: “no de dinero a ese ministerio”:  Están según ellos cuidando de los demás, pero la pura y llana verdad es que detrás de su seudo-espiritualidad en ellos reina la avaricia, el materialismo, y su amor al dinero, tanto que no lo sueltan ni siguiera para la obra de Dios, por eso tienen e inventan toda excusa posible, pues sencillamente son esclavos.  ¡Los libres dan!

Y escucha estas otras palabras:

“… si… son… vencidos… su condición postrera viene a ser peor que la primera​” (2P.2:20; Biblia de las Américas).

Es decir, si no escapas de esas cosas que te vencen, cada día será peor.  Recuerda que “es más fácil aplastar los huevos de la serpiente que la serpiente misma”.  Uno puede jugar hasta con los huevos de la serpiente, podemos hacer malabares con ellos, pero no así con varias serpientes venenosas.  Mejor cortar ya con cualquier esclavitud y vivir una vida con gozo y paz.  Déjate vencer por Jesús, esa esclavitud es gloriosa libertad.