Tag: El temor impide solucionar problemas

DOCE PRINCIPIOS PARA RESOLVER CUALQUIER PROBLEMA (4)

Para empezar la semana termino con los tres últimos principios, de los doce en total.  Espero que te hayan sido de mucho beneficio los nueve anteriores, y que estos tres te sigan ayudando para mantenerte en la ruta de tu destino, que seguro, te enfrentarás a algunos problemas como parte de tu formación personal, y que como resultado tendrás el logro de tus resultados, pero por encima de eso, ser un mejor ser humano.  Y recuerda: TODO PROBLEMA tiene solución.

200438089-001

10. Mirar hacia adelante.
Lo primero que viene a mi mente cuando digo “mirar hacia adelante” es pensar en una persona que conduce su vehículo con su mirada lo más apegada posible hacia el frente.  No puedes conducir mirando por las ventanas laterales, no puedes conducir mirando por el retrovisor, y menos directamente mirando hacia atrás.  Sencillamente no llegarás a ningún lugar, excepto la tumba.  Las ventanas laterales son las distracciones en la camino.  Mas de uno se ha chocado por mirar una muchacha guapa en la carretera.  El retrovisor representa el pasado, lo que queda atrás.  En mi vida he aprendido a no apegarme a lo que queda atrás, ni los fracasos ni las glorias, porque sé que hay cosas mejor “adelante”, por eso mi mirada hasta hacia el frente, construyendo en mi presente para mi extraordinario futuro, disfrutando mi presente para gozar más mi futuro.  El pasado ya pasó, ya murió para mi, y no me va afectar.  Desenterrar el pasado ensucia el presente y arruina el futuro.

11. Perdonar.
Perdonar es… (mi definición): dar la oportunidad de crecer, madurar y cambiar.  Antes que todo.  Debes perdonar, no solo por la persona que perdonas, sino por ti mismo.  La falta de perdón es como el boomerang: te regresa siempre a ti.  Es tan importante perdonar, que si no perdonas, hasta tu relación con Dios queda cortada.  Si perdonas a una persona estás dándole la oportunidad de crecer.  Cuando crezca y madure, ya no tendrás que perdonarle (por lo menos en esa área).  Mucha gente no ha cambiado porque continuamente le recordamos sus fallas, y mientras más se las recordamos más les desanimamos al cambio.  Dejar de ver todos lo defectos, de seguro que hay virtudes.  Las rosas, aunque tienen espinas, tienen también hermosos pétalos.  Lo mejor es que, superamos hasta las rosas, pues ellas siempre tendrán espinas, a diferencia nuestra, que cada vez tenemos menos.

12. Establecer principios.
Esto es como la medicina preventiva.  Si fumas, cada vez que lo hagas estás comprando más “números” para la rifa del cáncer pulmonar, pero si no lo haces, entonces no lo tendrás.  Si estableces como principio ser fiel a tu cónyuge, entonces no sufrirás los enredos matrimoniales, terminando hasta con un desastroso divorcio e hijos dañados para el resto de sus vidas.  Todo por establecer principios.  Si no te involucras en el chisme y la murmuración, nunca tendrás problemas de desconfianza, serás integro y honorable a los demás.  Si decides ser dinámico, activo y pro-activo, esforzado, puntual y responsable, vas a ascender más rápido que los demás, y eso va a solucionar algunos problemas económicos, mientras que a otros se les agravarán cuando los despidan por vagos e inútiles, o por lo menos por perezosos y faltos de compromiso.
Tu establece principios, y el más grande de todos: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Bueno, llegamos al final de los DOCE PRINCIPIOS PARA RESOLVER PROBLEMA, ahora, a la acción.

DOCE PRINCIPIOS PARA RESOLVER CUALQUIER PROBLEMA (3)

Vamos a ver los siguientes principios que se que funcionan por experiencia propia.  Los siguientes, 7, 8 y 9 de ayudarán a convertirte en un experto solucionador de problemas, y por consecuencia a vivir la vida de la forma más productiva posible.  Recuerda que los problemas son didácticos.  Los mejores marineros no se forman en las piscinas, se forman en las tormentas.

3d human with a red question mark7. Meditar sin alterarse.
En Costa Rica diríamos: meditar en el problema sin carbonearse.  Es decir, sin echar carbón al fuego.  Pensar en el problema en términos de venganza, represalía, odio, o desear el mal, no lleva a las soluciones verdaderas.  Cuando hablo de meditar, es meditar en el problema sin presión, de hecho, lo bueno es tomarse unos dos o tres días.  Solo meditando, sin forzar las soluciones, pero de pronto, un día al levantarte prácticamente sales de la cama como si un resorte de hubiera lanzado hacia arriba, y dices: ¡Lo tengo!  ¡Lo tengo!  Es que todos tenemos la capacidad de la creatividad, y surge espontáneamente después de meditar tranquilamente.  Este ejercicio hace que vislumbres el camino que lleva a la solución.  ¡Funciona!

8. Mirar desde otra perspectiva.
La Biblia dice: “Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria.” (Pr.24:6).  Debemos buscar el ingenio para resolver problemas, y si no lo encontramos en nosotros mismos, no hay nada de malo en buscar a buenos consejeros para asegurarnos la victoria.  Ese consejero puede ser el cónyuge, los padres, un consejero espiritual, un asesor financiero, y muy especialmente un mentor en nuestras vidas.  Nos darán una perspectiva que nos hará ver la luz al final del camino oscuro.  Una vez una joven estudiaba en otro país, y gastó el dinero que debió servirle hasta el final del mes.  Debía pedirle dinero a su padre, pero de seguro la reprendería.  Entonces le escribió un e-mail: “Papá, aquí lejos me he sentido sola, pero encontré unos amigos, me indujeron a la droga, gasté el dinero en eso.  Pero hay más, conocí a un muchacho que me gusta mucho, me pidió tener relaciones, yo accedí, y ahora van a ser abuelos”.  Papá, lo que te escribí no es cierto, solo se me acabó en dinero, ¿me puedes enviar más?  Lo que hizo la joven fue cambiarle la perspectiva al papá, para que viera el problema con otra perspectiva.

9. Asumir los intereses por encima de las posiciones.
No debemos aferrarnos a nuestras posiciones de tal forma que lo que importa es que gane yo.  Por encima de mi mismo deben estar los intereses.  Es aquello de ganar/ganar.  Dos hermanas tenían solo una naranja, cada una la quería para un propósito diferente, pero solo insistían en que una debía ceder a la demanda de la otra para tenerla.  En algún momento se le ocurrió a una de ellas preguntar a su hermana para qué quería la naranja.  Ahí descubrieron que una la quería para hacer jugo, y la otra para un pastel, y solo ocupaba las cáscaras.  Cuando se enfocaron en los intereses las posiciones desaparecen.  Por encima de las personas están la causa.

Mañana, el final.

DOCE PRINCIPIOS PARA RESOLVER CUALQUIER PROBLEMA

Empecé ayer con una máxima: “No hay problema que no tenga solución.”  Y lo definí más específicamente diciendo que todo problema tiene mínimo diez soluciones.  Hoy, y durante esta semana estaré compartiendo lo que he compilado a lo largo de los años en lo que he denominado: Doce Principios para Resolver Cualquier Problema.

Problemas4

1. Entender el Problema.
Una vez, en medio de un examen de una de mis carreras, ingeniería química, no supe qué hacer ante un problema que debía resolver.  El profesor vio en mi cara mi frustración.  Se acercó y me dijo: ¿No encuentras la solución?  Yo pensé:  me va a decir una pista para solucionarlo.  Le presté atención.  Se acercó más, casi al oído.  Yo estaba listo para tomar nota.  Me fije alrededor para no dar la impresión de algo incorrecto.  Entonces me dijo: “concéntrate en entender el problema, cuando lo hagas ya tienes el 50% de la solución”.  ¡Y se fue!  Me sentí desilusionado profundamente.  No era lo yo esperaba.  Sin embargo, después comprendí lo valioso de su consejo, que más que para resolver un problema de termodinámica, me ha sido muy útil para resolver problemas de la vida.  Se que suena sencillo, pero requiere control de ti mismo para ser fríos y analizar un problema para descubrir la solución.  La mayoría cometemos el error de enfrentar los problemas desde una actitud incorrecta, y eso no ayuda a la solución, más bien le agrega un factor más de complicación.  Entender el problema = 50% de la solución.

2. No tenerle miedo a los problemas.
Como mencioné antes, uno de los problemas para resolver problemas es enfrentarlos desde una plataforma emocional negativa.  Y una de las emociones más negativas es el temor.  La biblia dice: “El temor del hombre pondrá lazo;
Mas el que confía en el Señor será exaltado.” (Pr.29:25).  El temor ata, y atados, como con una camisa de fuerza no podemos movernos con habilidad para usar las llaves que abren las puertas de las soluciones.  Temor inmoviliza, paraliza, y así no podemos dar los pasos hacia las soluciones.  Lo que debe sustituir “el temor” es “la confianza”.  Primer en el Señor, fuente de toda sabiduría y fuerza, y segundo en nosotros, como criaturas que podemos resolver problemas, porque así fuimos creados, de lo contrario no tendríamos lapiceros, bombillos eléctricos, radio, televisión, puentes, barcos, aviones, satélites, operaciones a corazón abierto, y hasta naves espaciales.

3. Enfrentar el problema por partes.
En matemática a esto se le llama “simplificar”.  Pero como que hacemos la operación al revés y lo que hacemos es “complicar”.  ¿Es posible comerse un elefante?  ¡Claro!  La clave es hacerlo bocado a bocado, tantos como sean necesarios.  Muchos de nuestros problemas pueden parecernos montañas aplastantes, pero si vamos escalando poco a poco, llegaremos a la cumbre.  Si tienes una deuda de miles, debes ir pagando cientos, hasta vencerla.  Si quieres bajar 40 kilos debes perder uno por uno hasta lograrlo.  Nadie puede de una sola vez, a menos que intervenga un milagro, solucionar un gran problema.  Ahora, vuelvo al primer punto, no puedes ver las partes si no entendemos el problema.  Y una vez entendida cada parte, disponernos a solucionarlas.

Mañana continuamos.