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Creatividad Creativa

Hay una petición que siempre hago a los que trabajan conmigo: NO ME TRAIGAN PROBLEMAS… TRAIGANME SOLUCIONES.

No es que debemos tenerle miedo a los problemas, sería una posición prácticamente suicida, pues siempre tendremos problemas.  Para no tenerlos solo muertos.  Pero mientras vivamos los tendremos, ya sea que estés en medio de uno, saliendo de uno o entrando a uno.  Siempre tendremos problemas.  El asunto son las soluciones.

Te doy una recomendación que a mi me ha ayudado: juega con los problemas.  No me refiero a que los menosprecies, sino a que a cada problema búscale por lo menos diez soluciones.  Saca la creatividad, no la entierres, vuélvete un pensador de posibilidades, no de imposibilidades, es que para el que tiene fe, todo es posible, entonces piensa que si hay solución, más aun, que hay varias soluciones y al final escogerás la mejor.

La creatividad es esencial para buscar soluciones.  De hecho, los más grandes problemas han sido las incubadoras por excelencia de las más brillantes manifestaciones de la creatividad.

Se creativo.

Creatividad en Acción

En el post de ayer déjamos claro que por creación TODOS tenemos la constitución adecuada para ser creativos. Entonces, ¿porqué no todos son creativos?  Y debería decir creativos eficientes.  Es que he visto a muchos que son muy creativos inventando y contando chistes, pero en sus vidas y labores no lo son en absoluto.  Uno no ha terminado de decir algo cuando ya tienen la broma en sus bocas, sin embargo, en sus trabajos no hay creatividad, que si fueran tan creativos en aquello a lo que se dedican como sus chistes, ellos serían los que se reirían del tremendo éxito que  tendrían.

Pero la pregunta sigue: ¿porqué algunos son creativos eficientes?  Creo que es asunto de actitud.  Una joven puede ir a un curso de atención al cliente, le dicen en el entrenamiento cómo hablar, que tácticas son las efectivas, cómo introducirse a sí misma, cómo ayudar al cliente a resolver algún problema, qué hacer con un cliente disgustado, cómo mostrar afecto hasta por el tono de voz, etc. etc.  Uno pensaría que ahora si tenemos a alguien que sabe dar atención al cliente, pero al pasar los días viene la decepción de no ver los cambios.

Así hay miles de casos, estudiaron para ser médicos, abogados, mecánicos, cocineros, ingenieros, vendedores, secretarias, administradores, etc.  Conozco médicos que sencillamente solo fueron médicos, comunes y corrientes, nunca fueron más allá, nunca impresionaron, nunca inventaron algo, nunca mejoraron su carrera, nunca innovaron, nunca se salieron del status quo, nunca sorprendieron, nunca establecieron un nuevo tratamiento, nunca se actualizaron, nunca perfeccionaron un instrumento, nunca se preocuparon por descubrir una nueva cura, nunca.  Asunto de actitud.

¿Qué vas a hacer con todo lo aprendido?  Todo eso es la materia prima para empezar a ser creativo.

Lo que Dios te da tienes que hacerlo grande

La fomasa parábola de los talentos (Mt.25:15,16) tiene una lección que no se dice con claridad, y para mi es la más importante de todas y una de las más extraordinariamente prácticas enseñanzas para la vida y el ministerio.  Los talentos debían usarse para producir más.  Eran el capital inicial para generar más.

He hablado varias veces con mi equipo directivo, y con el equipo creativo, sobre una premisa que debemos seguir: TODO LO QUE SE LES HA DELEGADO DEBEN HACERLO GRANDE.  Ya he mencionado esto en otro post, pero es algo que debemos recordar una y otra vez.

No se nos olvide que Dios trabaja por resultados.  Lean este versículo (Lc.13:7):  “Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?”  Suena duro, estricto, inflexible, rudo, autoritario, cortante.  Esa parte se nos olvida, Dios espera resultados de los talentos que nos dio.

¿Y qué tal este otro versículo?:  “Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.” (Mt.13:12).  Si no producimos resultados, Dios mismo se encargará de transferirle al que estaba produciendo todavía más.  Para no desperdiciar los talentos Dios se los pasa al que los usa, pues a Él le interesan los resultados.

Por último, no hay excusas, porque en la parábola de los talentos dice que Él los dio a cada uno según la capacidad de cada uno.  Comienza a usarlos y hacer grande lo que Dios te dio.  Hazlo, hazlo ya.  Levántate.  Haz grande lo que Dios te dio.  Hazlo.  ¿Qué haces leyendo todavía?  Levántate, hazlo.  ¿Sigues aquí sentado?  Hazlo.  Hola, ¿ya te fuiste?  ¿Sigues leyendo?  Vete. Hazlo.  Hazlo.