BIOGRAFÍA

PARA EMPEZAR

Guido Luis nació en Costa Rica un 19 de mayo. Ligia en Honduras un 27 de junio. Ambos son profesionales. Guido Luis estudió ingeniería química y Ligia contaduría pública. En cuanto a sus estudios ministeriales Guido Luis tomó cursos en el Seminario Nazareno de las Américas en Costa Rica, uno de sus profesores fue Sergio Franco. Ligia estudió en el SETECA (Seminario Teológico de Centroamérica), y uno de sus profesores fue Emilio Núñez.

EL INICIO DE SUS LLAMADOS AL MINISTERIO

Guido Luis desde que recibió al Señor un 15 de septiembre de 1981 tuvo la convicción de ser llamado al ministerio, de hecho, desde niño tuvo una inclinación hacia las cosas espirituales, pero por falta de instrucción clara pasó de la decepción de la religión oficial al ateísmo seudo-científico, de ahí otra vez decepcionado por una convicción interna de que era imposible que Dios no existiera es evangelizado por un grupo que le explica más acerca de Dios que lo lleva a ser un dedicado “testigo de Jehová”, y de ahí, profundamente decepcionado hasta las lágrimas de buscar quien le guié a Dios, clama al cielo y se dan acontecimientos divinos que los llevan a recibir al Señor y de ahí en adelante siempre ha servido al Señor desde barrer un piso de tierra de una iglesia hasta ser hoy un apóstol ordenado en el Cuerpo de Cristo con reconocimientos por su manera de hacer el ministerio, incluyendo un doctorado.

Ligia recibió al Señor el 30 de octubre de 1979. Desde sus inicios siempre ha servido al Señor apasionadamente. Ligia estuvo desde su nuevo nacimiento con el Movimiento Alfa y Omega de la Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo, y ahí aprendió principios vitales para una vida cristiana estable y en continuo desarrollo hasta hoy. Su pasión por ganar a otros le llevó por diferentes lugares de su país de nacimiento, donde con megáfono en mano anunciaba en los pueblos acerca de la salvación por la obra de Jesús en la cruz, y está misma pasión le llevó a recorrer Centroamérica con el mismo mensaje, pero además, se volvió una discipuladora excelente formando líderes con un fuego revolucionario del cielo.

Por eso llegó a Costa Rica y Guido Luis estuvo entre aquellos que recibieron discipulado por ella. Hoy ha recibido del Señor la ordenación como apóstol y reconocimientos por mérito propio incluyendo un doctorado.

Y ELLOS SE JUNTAN

Guido Luis se une al Movimiento Alfa y Omega estando en la universidad, y ahí empiezan los primeros pasos de formación en el liderazgo, apenas empezando llega un grupo de jóvenes misioneros del movimiento, y en el grupo viene Ligia. Ligia ve a Guido Luis y se enamora de él a primera vista y se le declara (esta es la versión de Guido Luis pero no está confirmada). Estando en el movimiento trabajan juntos, ella en los diferentes colegios de la zona presentando la película Jesús, y Guido Luis evangelizando en el pretil y aulas de las facultades de la Universidad de Costa Rica. Nueve meses después se casan entendiendo que no solo era una unión física, sino espiritual conforme a los propósitos de Dios para sus vidas.

PRIMEROS PASOS EN EL MINISTERIO

Estando en su iglesia, cuyo apóstol hoy es el Dr. Rony Cháves, se involucran en el ministerio hasta el día en que son llamados a tiempo completo, donde sirven en diferentes áreas, desde lo administrativo hasta lo espiritual. Ligia sobresale en su forma apasionada de exhortar a la acción en el ministerio, y Guido Luis en su forma apasionada por enseñar cosas profundas de las escrituras con enfoque sencillo y práctico. Estando con el apóstol Rony crecen en el ministerio teniendo a cargo a los jóvenes, grupos de discipulado, consejería, alabanza, evangelismos, y enseñanza a la iglesia y a ministros que se vinculaban al ministerio.

En ambos siempre hubo una directriz que hasta hoy les ha servido para lo han logrado y siguen logrando: oración ferviente, evangelismo sencillo y apasionado, y enseñanza práctica para el diario vivir.

DIOS LOS LLAMA A LEVANTAR UN MINISTERIO

Algunos años después estando Guido Luis en su casa tiene una experiencia sobrenatural con el Señor que empieza desde las 9:00 de la mañana y termina como a las 3:00 de la tarde, ahí recibe instrucciones de que hacer y como empezar un ministerio personal, lo cual nunca estuvo en él, siempre pensó que vería a sus hijos crecer en el ministerio en el que lealmente servía y hacía lo que le pidiera su autoridad. Sin embargo, en el propósito divino, estaba usarlos como los fundadores de un ministerio. Lo primero que hizo Guido Luis fue contarle a Ligia, quien de inmediato se puso a su lado para empezar esa nueva etapa. Lo segundo que hizo fue pedir permiso a su autoridad para ayunar por la visión que Dios estaba dando. Lo hizo dos veces durante varios días para darle un fundamento sólido a lo estaban a punto de iniciar.

EMPIEZAN LA NUEVA ETAPA

Después de orar y dejar ordenado por seis meses su puesto para los que le reemplazarían, estando un jueves en una de las reuniones de la iglesia el Señor le pide que salga afuera, por donde estacionaban los vehículos, y ahí recibió una exhortación directa del cielo: “Mientras más tardes en salir, más tardarás en llegar”. El siguiente domingo estaba ya orando el apóstol Rony despidiéndolo de la iglesia.

Una cosa más que el Señor de indicó fue no recibir el dinero que la iglesia le daría por sus años de servicio, sino que lo sembrara en el terreno que estaban comprando en aquella época, y así lo hizo. El Señor le dijo que lo conocería como nunca antes como su proveedor, y que todos aquellos que estuvieran bajo su ministerio experimentarían como Él es quien prospera. Dejando todo, casa, posición y ministerio que se proyectaba cada vez más, empiezan de cero, y en la casa de sus padres, recibiendo el apoyo de ellos, meten sus cosas y a sus dos hijos ya en un solo cuarto, y en una cochera empiezan sus primeras reuniones un martes 7 de marzo de 1989.

El momento en que el Señor les pide que inicien Ligia tiene ocho meses de embarazo de su tercer hijo. Fueron varios meses en que estuvieron en ese pequeño cuarto con sus cosas, con sus tres hijos pequeñitos con diferencias de poco más de un año entre ellos, y con una visión del cielo.

LO PRIMERO QUE ENSEÑÓ

En la recién nacida iglesia, con cinco seis personas, Guido Luis, Ligia, dos hijos, uno más en el vientre, Doña Julia (mamá de Guido Luis) y un hermano más quien le regaló las primeras 20 sillas, comenzaron el ministerio que hoy lleva por nombre MANA (Misión Apostólica Nido de Águilas).

La primera enseñanza que le oyó al apóstol Guido Luis en su iglesia fue una serie sobre el Espíritu Santo, y la segunda sobre “iglecrecimiento”, lo cual parecía risible hablarles a un grupo de personas que se contaban con una mano sobre multitudes y miles, lo cual paso a paso se ha ido cumpliendo.

MIL DISCULPAS

La iglesia avanzó siempre pujante en cuanto a ganar almas, y para muestra un botón. Se volvió parte de la historia de la iglesia cambiar de edificio cada vez que ya no cabían en él, en trece años se pasaron doce veces de edificio, no porque les echaban, sino porque se iban a uno más grande.

Ocho años después Guido Luis estaba muy ocupado en la radio y televisión, pero había descuidado su propia iglesia que se había estancado, era una directa desobediencia al Señor haciendo lo bueno (trampa muy usual del diablo), pero al darse cuenta renuncia y deja todo para dedicarse a pastorear su iglesia porque había llegado a ser luz en la calle y oscuridad en su casa.

Le pide perdón a su iglesia y empiezan con las instrucciones iniciales dadas por el Señor, en ese momento, después de haber trabajado desde sus inicios con pequeños grupos en las casas, y aun haber viajado a Corea para ver la iglesia más grande del mundo donde usaban también una estrategia de grupos pequeños, decide dar más fuerza a esta metodología y se encuentra con el modelo llamado G12, al principio fue muy bueno, era algo nuevo y por ocho años Guido Luis había formado líderes, lo cual resultó en un buen ejército para liderar las “células”, sin embargo, aquellos de “hacer de cada miembro un líder” y otras cosas, resultó sofocante y comenzaron a irse miembro de su iglesia a otras, algunos en forma equivocada y otros buscando un lugar donde no hubiese tanta presión (que quede claro que no toda presión es mala, como la que convierte carbón en diamante, que no es destructiva, sino formativa).

Esos años fueron difíciles, pero Guido Luis entendía que lo malo no eran los fundamentos, sino la forma de manejarlos, así que estos años también se volvieron de un carísimo seminario para aprender de los errores. Guido Luis lamenta haber perdido gente porque si uno solo miembro duele cuando se va, más duele ver un éxodo, pero gracias a Dios hubo un remanente realmente leal y valiente que a pesar de los errores seguían creyendo en su llamado. Lo aprendido en esos años se volvió en la metodología que hoy usan como su orientación ministerial, que incluye más que solo células.

Para todos y todas aquellas personas que fueron afectadas de alguna forma mientras aprendíamos, mil disculpas, sin embargo, viendo lo que vemos hoy, valió la pena.

FILOSOFÍA MINISTERIAL

La filosofía ministerial de MANA tiene tres grandes aspectos que no luchan entre sí, sino se complementan. Y toda nuestra nomenclatura fue cambiada de tal forma que no queda nada con el espíritu de la antigua forma. Ahora nuestros lemas son algo así como “la visión se disfruta” y “la visión es amor”.

Primero: Familias, donde se estimula a que cada familia tenga una reunión semanal con estilo casual donde hablen, oren, resuelvan asuntos interpersonales, confiesen, canten, coman, vayan a pasear a algún sitio, vean un video, vayan al cine, etc. El asunto es pasarla en familia para nutrir esos lazos hasta hacerlos irrompibles. Guido Luis y Ligia dan testimonio del éxito de esta dinámica para que toda la iglesia la practique. A estas reuniones se les llama “reunión de clan”, y es la primera C, para “clan” tanto en español como en inglés. El clan de Guido Luis y Ligia está complementado por sus tres hijos y una hija: Jonathan, Abraham, Joel y Priscilla.

Segundo: Dones, donde se estimula a cada creyente a reconocerlo y usarlo como parte del ministerio específico que tiene todo hijo de Dios. Para esto, la iglesia promueve diferentes ministerios para que los miembros se involucren, tenemos más de cuarenta, desde el deportivo hasta el de visitar hospitales pasando por el profético, evangelístico, magisterial, artístico, musical, etc. Entendemos que no todos los miembros tienen que ser líderes de célula, pero todos tienen algún don que necesitamos todos los demás. También entendemos que el liderazgo no está limitado a ser líder de célula, el liderazgo es algo que Dios nos da para ejercerlo en la familia, el colegio, la fábrica, el equipo de fútbol, la comunidad, la iglesia, etc. Sin embargo, damos muchas gracias a Dios por los que aspiran a ser líderes de célula y no dejamos de motivar a ello, porque así seguimos multiplicándonos pasando a muchos del reino de las tinieblas a la luz admirable de Jesús. A esta motivación de los dones la denominamos nuestra segunda C, para “carismas”, igualmente transliterada del griego para el español y el inglés.

Tercero: Células, donde se estimula a cada miembro de la iglesia a participar en una reunión guiada por un líder en una zona y horario específico como mejor le convenga a la “célula”. Las células son como hogueras, donde por un lado alumbramos y por otros nos calentamos. No podemos perder este norte, las células existen para evangelizar, alumbrar con la Palabra, testificar para que otros sean salvos para cumplir la gran comisión, de lo contrario están fuera de foco. Pero también necesitamos calor humano, que por más espirituales que seamos, seguimos necesitando amar y ser amados, pues somos seres sociales por creación, así que aunque no hablemos de cosas puramente espirituales como ir a pasear, si lo hacemos por supuesto en un ambiente espiritual, pero sencillamente como seres humanos que nos gusta disfrutar de la relación con otros. Esta relación en un ambiente espiritual genera amigos de verdad y para toda la vida.

QUE HACEN HOY GUIDO LUIS & LIGIA

Siguen educando a sus tres hijos e hija. Hoy todos involucrados en alguna forma en el ministerio, lo cual produce una gran satisfacción familiar y ministerial.

Siguen al frente de la iglesia local MANA central predicando cada semana la Palabra de Dios enseñando como ella nos da una vida diaria en abundancia.

Siguen al frente, respectivamente de la red de hombres y la red de mujeres (entendiendo que red se refiere especialmente a una herramienta para pescar).

Siguen al frente del ministerio apostólico guiando a otros pastores con sus iglesias como parte de la RED MANA, compuesta por los pastores e iglesias que van saliendo de la central y otras iglesias que ya han empezado a hacer lo mismo, pero se añade también un número de pastores que guiados por el Señor deciden cobijarse bajo esta cobertura, que a Guido Luis le gusta más bien llamar “paternidad”, porque no es una denominación o concilio más, es una familia, la gran familia MANA a la que comienzan a pertenecer, y el espíritu de padre del apóstol Guido Luis lo disfrutan en un ambiente donde todos se ven como hijos, y unos a otros con el apóstol Guido Luis se ven como verdaderos amigos, no como miembros de una organización donde solo dan informes a un supervisor.

Siguen extendiendo el ministerio apostólico a nivel internacional creyendo que Dios les dará más de una iglesia en cada país del mundo.

¿QUIERES SER PARTE?

Siguen trabajando hasta llegar a construir “ciudad MANA”, un complejo propio con una iglesia para veinte mil personas, que entre sábado y domingo recibirán a cien mil miembros, además de infraestructura propia para televisión mundial por cable, dos emisoras de radio, un hospital moderno, una universidad, un centro educativo desde escuela a colegio, un centro de restauración para varias necesidades, un hotel, un condominio estudiantil, un mall, y más.

Siguen animando para que un día hayan unas doscientas personas a tiempo completo solo dedicadas a evangelizar y discipular, que será una fuerza arrasadora. Solo imaginen a esas doscientas personas ganando a tres diarios e introduciéndoles a la vida de la iglesia, serían 600 diarios, 4200 por semana, 16800 por mes. Y ya empezamos con un grupo de más de 20 jóvenes especialmente.

Siguen creyendo.

Siguen amando a Dios.

Siguen amando a su familia.

Siguen amando a su iglesia.

Siguen amando el ministerio KINGDOMTAKERS  y sus Iglesias MANA.

Siguen amando lo que Dios ama.

Siguen soñando.

Los apóstoles Dr. Guido Luis y Dra. Ligia declaran sobre ti: PAZ en el Nombre de Jesús.

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