EL PRINCIPIO ADMISTRATIVO DEL “SACO ROTO”

He oído a personas decir que tenían autos lujosos, casas, fincas, vacaciones en otros países, y que luego lo perdieron todo.  Eso me deja claro que no fue Dios no les bendijo.  La tuvieron abundantemente.  ¿Entonces qué sucedió para que hoy ya no disfruten de aquello?  Creo que la respuesta es mala administración.  No podemos decir tan fácilmente que Dios no nos bendice, si investigamos un poco, creo que la mayoría de las razones se inclinan a que no administramos bien la bendición de Dios.

Una de las cosas que veo muy común es lo que llamo “huecos”, que somos nosotros mismos los que los hacemos, y luego vienen a ser como los huecos donde nosotros mismos nos enterramos.  Les doy un ejemplo para explicarme mejor.  Si apenas puedes ir pagando tus estudios, y cada semana vas al cine, estás haciendo un “hueco”.  Debes tapar ese “hueco” dejando de ir al cine hasta que tengas la capacidad de pagar los estudios e ir al cine.  Mientras tanto, hacer las dos cosas es una estupidez, que es lo mismo que una mala administración.

Una vez tuve un buen tiempo un celular que descubrí que todos le decían “ombligo”, porque todos tenían uno, me dijeron.  Pero no me importó, cuando ya pude tener uno mejor, lo compré.  Pero hacerlo antes no era sabio, era abrir un “hueco”.  Y por cierto, podemos hacer “huecos” tan profundos, que solo la buena administración y un milagro de Dios nos pueden regresar a la superficie.

Pero el hueco más grande de todos lo mencionó el profeta Hageo en el libro de la Biblia que lleva su mismo nombre.  Hageo dijo que cuando nosotros descuidamos dar en la obra de Dios, echamos en “saco roto”.  Que cuando nuestra atención está solo en nuestras casas, pero no en la “casa de Dios”, el saco donde colocamos nuestras cosechas está roto.  Así que por un lado llenamos y por el otro se vacía.  La mala administración empieza cuando no honramos a Dios con nuestros bienes como Él nos ha prosperado.  Empezando porque cuando no le honramos así no declaramos que nuestra dependencia para vivir está en Él, no en nuestras fuerzas.  Cuando yo le doy a Dios, creo que me rendirá más lo que me queda, que cuando me dejo todo.  Rinde más menos en las manos de Dios, que todo en las mías.

He escuchado la exclamación de alguien que dice: No se lo que pasó, tenía tanto en la billetera, y se desapareció.  Puede ser que la billetera esté rota, o puede ser que haya una rotura mayor en el mundo espiritual, que lo enseña muy bien el profeta Hageo.  Pero en general, es un principio administrativo del “saco roto” lo que está afectándonos.  Volvamos a la buena práctica de la fe y el amor a Dios y su obra de dar conforme Él nos ha prosperado, y que para disciplinarnos, da el primer paso empezando con el “diezmo”, que para lo que aman a Dios, es solo el inicio, porque estos siempre van más allá.

Dr.GL

Dr. Guido Luis

  • fherrera

    Amén, apostol, y gracias de nuevo por compartir y multiplicar la sabiduría. Sembrar en la casa de Dios aqui en la tierra, es decir, Su embajada, debe afectar además nuestras relaciones con el gobierno celestial. Es una inversión muy inteligente. ¡Dios te siga bendiciendo, apostol!

  • steven

    Gracias por los programas que das en stereo vision, DIos lo bendiga y le siga multiplicando. Lo que Dios te ilumino el Miercoles 28-10-10, Dios me dijo en la mañana que este año iba a salir de mis deudas y vea usted que bendicion, que Dios ma la confirmo por medio de tu persona. Dios te bendiga a ti y a tu familia

  • Aura Ledezma

    Apóstol Guido Luis, queria decirle que esta semana fue realmente maravillosa, el Espíritu Santo se movió de una forma extraordinaria,y el cierre de hoy no hay palabras,lo bendigo y le deseo lo mejor en su viaje.

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