LAS TRES COSAS QUE DICE REALMENTE JEREMÍAS 33:3

Todos los seres humanos estamos propensos a que nos ocurran diferentes vicisitudes en la vida que nos pueden afectar negativamente.  Nos podemos entristecer, deprimir, sentir desamparados, afectarnos por la soledad a cualquier edad, sentirnos fracasados, traicionados, no amados, rechazados, angustiados, afligidos, usados por otros, humillados, agobiados, acomplejados ante otros, orgullosos, prepotentes y a la vez insuficientes, aterrados, atemorizados, paralizados por desafíos de toda clase, en bancarrota de todo tipo, desvalidos, perseguidos, derrotados, tensos, descontrolados hasta la locura, en fin, nuestra fragilidad se evidencia por todo lado.

Definitivamente necesitamos “a alguien que nos consuele”, y hablo en estricto sentido etimológico de la palabra griega “consolador”.  Les cuento porqué.  Hace como ocho meses estoy hablando sobre la persona del Espíritu Santo a todo el ministerio Kingdomtakers.  Y hoy entré al tema: Nueve Verdades sobre el Espíritu Santo”, y vi la número uno: Él es nuestro consolador, que en griego, resumidamente, significa: Uno llamado al lado para que esté con nosotros y nos ayude a salir airosos de cualquier situación.  Y una de sus funciones “consoladoras” es ayudarnos cuando no sabemos ni como orar.  Práctica vital para vivir una vida victoriosa.  Así que de ahí pasé a enseñar, tomando uno de los versículos más famosos sobre el tema de la oración, Jer.33:3, las tres cosas que están implícitas y debemos hacerlas explícitas.  Jer.33:3 dice: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”.  Y estas son las tres cosas:

Clama a mi.
Tres cosas nos deben animar a clamar a Dios:

1. Si tu llamas a una persona por teléfono, y no responde, lo vuelves a intentar, pero si eso es así una y otra vez, que nunca contesta, entonces lo dejas de llamar, porque no contesta, pero si lees otra vez Jer.33:3 dice que “yo te responderé”.  Eso entonces debe animarnos a clamar a Dios.  En el Sal.91:15 se reafirma la verdad de que si clamo Él me responde: “Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y le glorificaré.”.

2. Lo segundo es que si nos fijamos antes del versículo 3, en Jer.33:2 dice: “Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre”.  Y para confirmar que significa esto, mira lo que dice en Jer.32:17: “¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti”.  Entonces, si algo nos debe motivar a clamar a Dios es que Él es capaz de responder a nuestro clamor.

3. Y lo tercero que debe animarnos a clamar a Dios son los testimonios de aquellos que clamaron y Dios les respondió, porque eso es lo que Él prometió.  Permítame recordar solo tres:

a. Ana clamó por un hijo, y Dios le respondió (1Sa.1:12,13).
b. La mujer que tenía una hija con un demonio clamó, y Dios le respondió (Mr.7:28,29).
c. Bartimeo, un hombre ciego, clamó, y Dios le respondió (Mr.10:51,52).

Lo que debemos analizar de los tres ejemplos anteriores es cómo clamaron, porque si clamamos Él prometió responder, así que cuando vemos que no hay respuesta, estoy seguro que el problema no es del que está en el cielo, sino de los que están en la tierra.

La próxima semana continúo (porque voy conforme comparto los domingos).

Comparte este post con tus amigos de facebook.  Haz click en “Share.
Y agrágate en mi nueva página de facebook:

http://www.facebook.com/pages/Guido-Luis-Nunez/125977424109308?ref=mf

You may also like

27 comments

  1. Bendiciones Apostol. Gua que post. aún tengo lágrimas en mis ojos y hoy no voy a parar de leerlo. Yo sé lo que es clamar a DIos y que Él responda. y ultimamente sé lo que es experimentar el último párrafo y saber que yo estoy haciendo las cosas mal. Este post y lo que usted escribió de la oración el sábado en el face, son las palabras que tengo que apropiarme y hacer un cambio a partir de HOY. porque ya no quiero vivir con mis fuerzas.
    Dios le siga bendiciendo grandemente.

  2. Grasias DLB pastor comparto, la orasion nos mantiene en una relación con Dios pero el clamor desata el poder de Dios en la tierra ,para manter la salvación y una verdadera comunión con Dios ,no importando por la pruebas y sircuntansias que pasemos .El clamor extiende la mano de Dios para nuestra victoria y Bendición .Dlb y grasias por esa enseñanza .

  3. Amigo: te escribo en esta mañana fría desde el fin del mundo (donde termina nuestro amado continente americano – al sur del sur)
    Gracias por los tres puntos explicativos, sobre Jeremías. Han sido de muchísima ayuda hoy y me encantó lo que escribiste sobre “el Consolador”

    Ahora solo quisiera humildemente referirme al final de tu disertación, respecto a “cómo clamamos”: -“el problema no es del que está en el cielo, sino de los que están en la tierra”.
    Y esto me hizo sentir mucho dolor por todos aquellos que estén “clamando” y no obtengan la respuesta aun, porque tus palabras LE QUITAN ESPERANZA, LOS CARGA DE CULPA, “por no saber clamar”. Dios simplemente nos dice: “CLAMA A MI, Y YO TE RESPONDERE”. Basta la FE y el corazón humilde y sincero (como lo expusiste en los 3 puntos de ejemplos de las respuestas del Altísimo) para “arrancarle” una respuesta.

    Yo haría más incapié en profundizar en la FE, y no en cargar la CULPA al que está clamando -porque ya está en necesidad, como para estár anadiéndole que no tiene respuesta porque no sabe clamar- Le estás arrebatando la única “herramienta” que dispone para aferrarse a Dios.

    Por todo lo demás escrito, es hermoso y te felicito por la sencillez con que lo has expuesto.

    Atentamente, Eduardo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *