EL ORIGEN DE LA EXCELENCIA

Evidentemente nosotros los seres humanos no somos el origen de la excelencia, de lo contrario todos la derrocharíamos, fluiría profusamente de nuestro interior como cataratas de acciones y pensamientos pristísimos y deslumbrantes.  Pero no es así.  Solo algunos se alinean a esa majestuosa virtud que tiene sensación de realeza.  ¿Será por eso que a eminentes dignatarios se les llama “Excelencia”?

La excelencia es una manifestación de la perfección.  En nuestro caso, buscar la perfección nos puede esclavizar, pero buscar la excelencia nos libera a los más altos grados de satisfacción.  Por eso, cuando procedemos bajo la influencia de la excelencia es como si fuéramos poseídos de lo que es perfecto.  Es lo perfecto fluyendo por nuestras venas, nuestras manos, nuestros pensamientos, nuestros sueños, nuestros propósitos.  Y ese fluir, cuando toca la sustancia del mundo se llama excelencia.  La excelencia es fruto de la perfección, no lo contrario.  La excelencia no crea lo perfecto, lo perfecto manifiesta lo excelente.

Ahora, si reconocemos, y con una rápida mirada al genero humano lo ratificamos, lo perfecto no está anclado en el puerto de la humanidad.  Entonces, ¿dónde nace y se manifiesta en la excelencia?  La respuesta es solo una: Dios.  Solo Él es perfecto.  Una mirada a la creación es el mejor testimonio.  Desde lo micro hasta lo macro, toda la creación tiene el sello de la excelencia.  Toma un insecto, mira sus colores, su textura, su estructura, su sobrevivencia, su comunidad, su ciclo de vida, todo tiene excelencia.  Toma un árbol, considera sus raíces, sus forma de tomar los minerales de la tierra, o el agua del cielo, su manera de producir oxígeno, su follaje, sus hojas, sus frutos, sus semillas, su ciclo de vida, todo tiene excelencia.  Y si tomamos al hombre mismo, el cerebro mismo deja perplejo, su funcionamiento deja anonadados a los más iluminados investigadores de la ciencia, sus capacidades dejan atrás por años luz a la suma de todas las computadoras del mundo.  Es demasiado grande para la comprensión de todos los científicos confederados del planeta.

Pregunta: ¿cuáles son los resultados de una gran explosión?  Desorden, caos, destrucción.  Algunos creen que toda la creación, con sus todavía no descubiertas todas las especies animales y vegetales, minerales y formaciones astrales, viene de una explosión.  ¿Tal belleza, sincronización, y vitalidad de una explosión sin ningún control?  Eso es más difícil de creer que aceptar que lo que realmente hay es la mano de un supremo perfecto perito arquitecto que todo lo que hace lleva su firma: La excelencia.

Por tanto, cuando nos movemos en el fluir de la excelencia estamos invocando la excelencia de aquel que es su origen.  Lo más extraordinario, es que podemos tenerle en el corazón si lo dejamos entrar.  Y si lo dejamos entrar, ¿no debería ser considerada como afrenta a su Ser no hacer las cosas con su firma?

Dr.GL

Dr. Guido Luis

  • Oldemar (Takers, Believers)

    Q bueno es saber q el origen de la excelencia esta a nuestro alcance y tenemos libre acceso a el, el cual nos puede perfeccionar tambien a cada uno de nosotros...

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