DOCE PRINCIPIOS PARA RESOLVER CUALQUIER PROBLEMA (2)

No hay ser humano que no haya tenido un problema.  Prácticamente podemos poner a toda la humanidad un uno de tres grupos: primero, los que están en medio de un problema; segundo, los que están saliendo de un problema; y tercero, los que están a punto de entrar a un problema.  Entonces, resolver problemas es tarea de todos.  Y sobre los problemas en sí, hay de muchas clases, pero todos tienen solución.  Hay “rompecabezas” complicados y sencillos, depende de las piezas, hay de cuatro piezas, y hay de 4000 piezas (y más), pero todos se pueden “armar”.  Espero que te ayuden los siguientes tres principios que he usado para resolver problemas.

Problemas24. Evitar el ataque personal.
Si en algún ámbito se da el ataque personal sin llegar a solucionar nada es en el matrimonio.  Pero no están solos.  Lo mismo pasa desde los miembros de un equipo de trabajo, hasta los candidatos a la presidencia de un país.  Todos hemos cometido ese error.  Y por supuesto, eso agrava el problema original, tanto que podemos perder de vista el problema por el calor emocional en el que podemos enfrascarnos, tanto, que al final se desintegran las relaciones, pero el problema no se resolvió.  El principio es muy sencillo.  No nos ataquemos.  Ataquemos el problema.  No nos dividamos.  Unámonos para hacer frente común.

5. Pensador de posibilidades.
Hace dos días escribí algo que para mi se ha convertido muchas veces en un juego, y es encontrar tantas soluciones como sea posible, mínimo diez, a un mismo problema.  Y para ilustrarlo les conté que para atarse los cordones de los zapatos hay por lo menos 35 maneras correctas.  Eso es ser un pensador de posibilidades.  Si te acercas a un problema con la actitud de que eso no tiene solución, es muy difícil llegar a resolverlo.  Pero si te acercas con la actitud de que si se puede resolver, lo primero que pasa es que no vas a renunciar fácilmente, porque crees que si se puede desenmarañar la situación por más complicada que sea.  Y segundo, liberas tu mente, no la encarcelas detrás de los barrotes de las imposibilidades.  Entonces se despierta la creatividad, y de ahí las soluciones.

6. Paz mental.
Todos los que hemos tenido problemas (¿quién no?), sabemos que: una mente confusa no genera buenas ideas.  Y creo que este es el primer asalto que debemos ganar en el cuadrilátero cuando nos enfrentamos a un problema.  La mejor forma de tener paz mental es por medio de la oración.  La Biblia dice: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.​  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6,7).  Una vez que tengas paz mental, estás listo para el siguiente “round”.

Mañana seguimos.

Dr.GL

Dr. Guido Luis

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