VÓMITO CON UVE DE VACÍO

Hace unos días vi un programa por televisión donde el exponente a todas luces lo que hacía era repetir frases de libros, de hecho, mi esposa, lectora insaciable terminaba las frases que él decía.  Uno se daba cuenta que lo que decía no era aprendido en el crisol de la experiencia propia, ni vivido a plenitud para uno creer que vino de su propio desarrollo como algo del laboratorio de su propia vida.

Conocí a otra persona que literalmente absorbió los libros de John Maxwell y Zig Ziglar, entre otros, y los repetía con elocuencia, solo que era como el perico, decía lo que le cabía en su memoria, pero no había nada en su vida que apoyara sus afirmaciones.  Es decir, predicaba lo que no vivía.  Estaba vacío, no tenía nada adentro.

La exhortación es para todos, yo el primero.  Que Dios nos ayude para no andar, perdón la expresión, lanzando vómito en la cara de los demás, y es que el vómito no es como buena música a nuestros oídos.

Vomit

Vómito es aquello que entró a nuestro estómago pero no fue digerido, y posteriormente expulsado de nuestro cuerpo con apariencia y olor desagradable que nadie en su sano juicio se atrevería a considerarlo comestible de nuevo.  Sin embargo, eso es lo que se hace cuando alguien lee lo que sea, y luego lo lanza a alguien sin haberlo vivido, sin haberlo recibido como suyo propio, sin haberlo tenido en el vientre de su corazón y su mente por un tiempo de embarazo para que naciera como algo original al albergarlo lo suficiente hasta darle personalidad única.

Desde papás vomitamos sobre nuestros hijos e hijas cuando les decimos que hagan tal cosa que nosotros no hacemos.  No fumen fumando.  Vayan a la iglesia sentados frente a la tele.  No mientan ocultándose del acreedor.  Amen a su mamá siendo infieles.  Háganle caso a su papá sin reconocer la autoridad del marido.  Diezmen al Señor siendo mezquinos para Dios.  Sean íntegros tapando sus errores.  ¡Ayyyyy!  Pero por supuesto, esto no solo se da en casa, se da en el trabajo, en las amistades, en la universidad, en todo lado.

Lo malo no es leer, lo malo es no asimilarlo hasta el punto de uno volverse lo que leyó.  No se ha vuelto parte de nosotros mismos y ya estamos usándolo para “venderlo” en forma de conferencias vacías, palabras vacías y consejos vacíos, con uve de vómito.  ¿Sabes quiénes no vomitan, que cuando te dicen algo es filet mignon?  ¡Los mentores!

Dr.GL

Dr. Guido Luis

  • Oldemar (takers, Believers)

    A veces nos llenamos tanto el intelecto que esto lo unico que provoca es el vomito, no digerimos lo que consumimos y lo unico que hacemos es comer y comer. Debemos cuidar eso que comemos y como decias apostol, digerirlo para que pueda ser de provecho para nuestro organismo. Recordemos que la letra mata, pero el Espiritu es el que da vida (2 Cor 3:6)

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