Category: Decisiones

DALE UN GOLPE MORTAL AL EGO

Hace unos días tuve una experiencia muy agradable con unos amigos.  Pero con los mismos amigos tuve una experiencia desagradable hace un poco más de un año.  Siendo del mismo grupo ellos se retiraron porque algo les pasó con otro miembro del grupo, y yo entendí sus razones para retirarse, lo cual no significa que estaba feliz, realmente me lamenté por su retiro, y aunque sus hijas seguían en el grupo, cada vez que las miraba me acordaba de ellos, y como mensajeras, sus hijas les llevaban mis saludos.

La experiencia agradable que les cuento es que decidieron reintegrarse al grupo y seguir con nosotros.  Hablamos, no del pasado, sino del presente y del futuro, con el deseo de volver a trabajar juntos y disfrutar todo lo bueno que viene.

He visto muchas relaciones interpersonales rotas, más de las que quisiera recordar, y aunque pueden darse razones correctas que pudieron llevar a la ruptura, sea de un matrimonio, una amistad, una familia, o cualquiera que sea, yo creo en que en la mayoría de los casos es posible volver a restaurar esa relación.  Si tan solo no nos aferráramos tanto al pasado, a los dolores que sufrimos, a las decepciones que experimentamos, las injusticias que soportamos, las humillaciones que vivimos, y a la venganza que anidamos, podríamos salvar esas relaciones para disfrutar lo que tuvimos y hacerlo mejor a partir de ahora.  Claro, para esto es necesario una cosa: darle un golpe de estado, y mortal al ego.

Vi el video que pongo en seguida hace unos días, y me hizo recordar que no podemos devolver el tiempo, pero si podemos devolver las actitudes, y cuando devolvemos las actitudes, parece que devolvemos el tiempo porque volvemos a disfrutar con aquellas personas con las que hicimos buenas y grandes cosas.

Te animo a reconstruir relaciones.  Lo único que no se devuelve son los ríos.  Si te buscan abre la puerta de la oportunidad, y si das el paso para buscar, mejor aún.

RETROCEDE PARA QUE AVANCES

Hoy tomé una decisión: decidí suspender un evento mío para darle lugar a otro evento.  Por esto tuve algunas pérdidas.  Perdí tiempo de diseño, perdí dinero por inversiones en internet, perdí dinero por publicaciones en periódicos.  Pareciera una mala decisión.  Pero no lo es.  Cuando uno toma decisiones por cosas mayores son buenas decisiones aunque hayan consecuencias negativas hacia uno mismo, con tal de no afectar algo más grande.

Por ejemplo, si algo es bueno para ti, pero no para tu familia, debes decidir por lo mayor, por tu familia.  Y claro, uno experimenta consecuencias negativas, pero las consecuencias hacia uno son pequeñas  en comparación a las consecuencias de lo mayor.  Las consecuencias hacia mi no se comparan a las consecuencias mayores hacia la familia.

Esto también se puede aplicar a un equipo de fútbol, o un equipo empresarial, o un equipo de un proyecto.  El equipo está por encima de mi persona.  No debo ser tan miope que tome decisiones por mi y no por lo más grande.

En mi caso decidí tomar el riesgo de re-programar un evento para no chocar con las mismas fechas que otra organización seleccionó para su evento.  Si yo hago el mío estaríamos haciendo publicidad durante el mismo tiempo, y se podría dar una especie de “pulso” a ver quien atrae más.  Y eso daría también la impresión de falta de unidad, eso porque estoy pensando en lo mayor, en toda una comunidad, no en mi individualidad.  Estoy claro que la “comunidad” está por encima de la “individualidad”, así que tomé la decisión por lo mayor.  Y aunque no es fácil la decisión, es lo correcto, es lo sano, es lo que edifica, es lo que beneficia a la comunidad, aunque sienta que se pasa por encima de mi persona.

La decisión no es porque alguien me presionó  o reclamó, fue mi iniciativa, y luego comuniqué a la otra organización indicándoles que yo mismo les apoyaría, y que esperaba contar con su presencia para el mío en la fecha que luego les comunicaría.

Cuando comuniqué mi decisión, oré y le dije al Espíritu Santo: toma en cuenta mi actitud para que me bendigas.

NOW IS THE DAY

Que traducido es “AHORA ES EL DÍA”.  Este es uno de mis lemas que quiero refrescar.  Está basado en 2Co.6:2, y ahí dice en inglés : “Now is the day of Salvation”, pero eso es solo una parte, y claro la más importante de todas, nuestra salvación, pero el espíritu profético fluye en mi para decirte que:


NOW IS THE DAY para levantarte del polvo del fracaso, que si somos honestos, alguno podría estar experimentándolo, pero llegó el día de tu levantamiento.

NOW IS THE DAY para romper con el estancamiento, no hemos llegado al puerto final de nuestro destino como para echar anclas, debemos más bien llenar nuestras velas con el viento del Espíritu Santo y avanzar, disfrutando la vida en el mar, porque en el mar… de la gracia… la vida es más sabrosa.

NOW IS THE DAY para ascensos.  Te digo que son ascensos empezando con una nueva gloria.  Y viene a mi corazón la promesa bíblica de que “irán de gloria en gloria”, y recuerda que “gloria”, entre otras cosas, se refiere a una posición de dignidad y autoridad.  Vienen ascensos en el trabajo, en los negocios, en el ministerio, en tratos con Dios.

NOW IS THE DAY para emprender lo que tienes en el corazón.  El temor te paralizó hasta ahora, te ató para no avanzar hasta ahora, te rodeo para no salir del status perpetuos en que estuviste, pero eso se acaba ya, y recuerda que lo que se derrama sobra la cabeza baja al resto del cuerpo.

No te quedes atrás, no te pierdas todo lo que está pasando, y menos lo que está viniendo.  Se firme, resiste, no retrocedas, no te salgas, lucha por tu lugar.  Los pioneros siempre son los que tienen los mejores puestos y oportunidades cuando venga lo grande.

NOW IS THE DAY.  Not tomorrow.

UNA CLAVE FUNDAMENTAL PARA TOMAR BUENAS DECISIONES

Hoy somos la suma de todas nuestras decisiones.  Y esa sumatoria ha definido quienes hemos llegado a ser.  Nuestra carrera fue una decisión, de ahí vinieron amigos que en otra profesión no hubiésemos tenido.  Con quien nos casamos determinó una gran parte de nuestra vida hasta hoy, donde trabajamos también.  En fin, somos el resultado de muchas decisiones.  Si algo practicamos en la vida es tomar decisiones.  Desde que nos levantamos ya estamos tomando decisiones, ¿qué desayuno?  o bien si desayuno o no.  Y luego durante todo el día pasamos tomando decisiones.

Pero hay decisiones trascendentales que no tendrán un mínimo impacto como si desayuno o no, el impacto de tales decisiones modificará gran parte de la vida nuestra y de los que nos rodean, empezando por nuestra familia.

Una clave que me ha ayudado a aconsejar a otros para que tomen decisiones pudiera llamarla “pintando el cuadro grande”.  Es así: vienen y me cuentan la decisión que piensan tomar.  Escucho “el cuadro que han pintado”.  Entonces les digo que yo tengo otro cuadro y se los pinto.  Los protagonistas son los mismos, pero los papeles son diferentes.  El cuadro que yo les pinto es mucho más grande que el de ellos.  Las decisiones que toman están basadas en los pensamientos que previamente han tenido, y con esos pensamientos “han creado su propio mundo”, ese es su cuadro.  Yo les pinto otro mundo, usando lenguaje de ciencia ficción, “un mundo paralelo”, pero superior, más grande, más hermoso, más desafiante, más productivo.  Porque cuando vamos a dar un paso nunca debe ser un peldaño abajo, siempre debe ser un peldaño arriba.  El cuadro que ellos me pintaron y que usan como base para tomar decisiones es como “el peldaño abajo”.  El cuadro que yo les pinto es “el peldaño arriba”.

Algunas veces el cuadro de ellos es destruido, otras veces cabe dentro del grande y mejor, y de ahí en adelante se toman las decisiones.

Un ejemplo personal.  ¿Aceptaba una beca para mi que incluía a mi esposa en USA para terminar mi carrera de Ingeniería Química y una oferta de trabajo con la NASA, o me quedaba aquí en Costa Rica y aceptaba el llamado de Dios para ser pastor de una iglesia que yo mismo tenía que levantar de cero?  Yo pinté mi cuadro y tomé la decisión.  El cuadro de quedarme era tan grande que fue fácil tomar la decisión.  Al principio los desafíos eran igualmente grandes, pero con el tiempo los resultados superarían a los del primer cuadro.  Gracias a Dios que supe pintar bien el cuadro grande.  Lastimosamente muchos toman decisiones basados en el cuadro pequeño pintado por las pinceladas de sus pequeños pensamientos en su pequeño mundo.

Pinta a lo grande.

VIVE SENCILLAMENTE SENCILLO

Muchos pueden vivir en forma complicada porque sencillamente no viven sencillo.  Este pensamiento lo tuve cuando minutos después de despegar mi vuelo a Miami, USA, comencé a completar mi fórmula de visa de entrada, y mi fórmula de aduana.  Tomé mi lapicero, desplegué mi mesa del asiento, leí lo que me pedían que completara, tomé mi pasaporte, y comencé a completar cada espacio.  Fueron unos cinco minutos o más, y listo, todo con buena letra.

¿Qué hubiera pasado si no hago mi tarea de completar mis debidas fórmulas?

Imagínense que llegue al puesto del oficial de migración sin llenar las fórmulas.  Me devuelven para que lo haga.  Con las filas que se hacen para entrar a Estados Unidos, tendría una gran demora.  ¿Y qué tal si mi destino no fuera ese puerto de entrada?  Perdería el vuelo, con ello, por nuevas leyes, mi tiquete de cientos de dólares.  ¿Y si no tuviera dinero en efectivo para comprar otro?  Bueno, llamaría a alguien que me hiciera una transferencia a mi tarjeta.  Ahhhh, pero por las carreras de ir a llenar las fórmulas, se me perdió el celular.  Pero de todas formas mi celular, por no prever, no tiene “roaming” internacional, y no funciona.  Pero bueno, ahora era entrar, y luego a ver qué.

Bueno, de alguna manera, por fin ingresé al país, pero cuando llegué frustrado por mi equipaje, el único que quedaba por tanto tiempo en carreras era el mío, pero me di cuenta de que no era el mío, era similar, pero alguien se había llevado el mío.  Mis notas de las conferencias iban ahí, mis trajes iban ahí, mis libros, mis zapatos, mis objetos personales, todo… se fue a otro destino.  Y cuando abrí la maleta que se parecía a la mía, en busca de algo que me sirviera como compensación, me di cuenta de que seguro era de alguna pervertida sexual porque iban cosas muy extrañas en esa maleta.  ¡Dios!  ¡Todo se me complicó!

¿Y la razón?  No haber vivido sencillamente sencillo.

LAS TRES ETAPAS DE LA MOTIVACIÓN

“Etimológicamente, el término motivación procede del vocablo latino motus, tenía que ver con aquello que movilizaba al sujeto para ejecutar una actividad.  Podemos definir la motivación como el proceso psicológico por el cual alguien se plantea un objetivo, emplea los medios adecuados y mantiene la conducta con el fin de conseguir dicha meta.”  Es lo que dice el Diccionario de la Real Academia Española.  Esto se le aplicaría muy bien al “Pirata” (nosotros) que tiene un mapa marcado con una equis en el lugar donde se encuentra un tesoro (el objetivo), lo que le motiva a aventurarse con su tripulación y su barco (los medios adecuados) hasta llegar a él (mantener la conducta con el fin de conseguir el tesoro).

Veamos las tres etapas de esa tremenda palabra.

1. “Se plantea un objetivo”.
Los objetivos eso si deben ser capaces de arrancar el motor de la motivación.  Hay objetivos que logran encender el motor, pero otros no.  Generalmente entre más desafiantes, más productivos, más rentables, y más prometedores, más generan la motivación.  Es como la gasolina de los aviones, si queremos volar la gasolina para autos no funciona.  Plantearse objetivos es, en una palabra: “visión”.  Y aunque no lo crean, el 90% de los seres humanos no tienen visión en la vida, solo pasan por el planeta sin haber pensado en grande, sin haber soñado cosas que fueron de impacto para muchos.  Simplemente nacieron, crecieron, se reprodujeron, y murieron.  Recuerda que nada existe sin ser primero un sueño.  Y una vez que tienes ese sueño comienza tu vida a moverse en esa dirección, de lo contrario, para un barco sin destino cualquier viento es bueno, y eso ocurre cuando no hay motivación.

2. “Emplea los medios adecuados”.
Una cosa que es muy frecuente es encontrarse gente con buenas ideas para desarrollar cosas pero se pasan la vida dándole vuelta a esas ideas, pero no las aterrizan, no van a la acción con los medios necesarios para construir según los objetivos planteados.  Si quieres llegar a ser un médico debes empezar por ser buen estudiante en el colegio.  Luego entrar a la Universidad, luego pasar cada curso, así hasta terminar.  Y puede ser que necesites trabajar para financiar la carrera, y eso implicará sacrificios, pero eso es solo parte de los medios hasta lograr el objetivo.  O bien, solicitar un préstamo estudiantil, y trabajar una vez graduado para pagar, y eso tal vez implique no andar en fiestas, no tener mucha vida social, etc., pero todos esas abstinencias son parte de los medios para llegar al final.  Dejemos de dar vueltas y veamos qué debemos hacer para llegar a la cumbre y salir de la planicie, y peor, del valle en que hemos estado.

3. “Mantiene la conducta con el fin de conseguir dicha meta”.
Muy latino, y de sobra “costarricense” es sufrir el síndrome de la postergación.  Es aquello de “mañana lo hago”.  Pero la trampa es como aquel cartel que dice: “Hoy no se presta, mañana sí”.  Pero cuando llega mañana no te prestan por que “hoy no se presta…”  No debemos decir “mañana lo hago”, debemos decir el día, la fecha, y el año.  Esto para que quede bien claro que no es algún día en que lo haremos, sino tal día de la semana, del mes y del año.  Mantener la conducta con el fin de conseguir dicha meta, se dice en una palabra: perseverancia.  Aquí viene a mi mente una frase que digo mucho: “La gota de agua no perfora la piedra por su violencia, sino por su frecuencia”.

Ánimo.