Category: Matrimonio

DALE UN GOLPE MORTAL AL EGO

Hace unos días tuve una experiencia muy agradable con unos amigos.  Pero con los mismos amigos tuve una experiencia desagradable hace un poco más de un año.  Siendo del mismo grupo ellos se retiraron porque algo les pasó con otro miembro del grupo, y yo entendí sus razones para retirarse, lo cual no significa que estaba feliz, realmente me lamenté por su retiro, y aunque sus hijas seguían en el grupo, cada vez que las miraba me acordaba de ellos, y como mensajeras, sus hijas les llevaban mis saludos.

La experiencia agradable que les cuento es que decidieron reintegrarse al grupo y seguir con nosotros.  Hablamos, no del pasado, sino del presente y del futuro, con el deseo de volver a trabajar juntos y disfrutar todo lo bueno que viene.

He visto muchas relaciones interpersonales rotas, más de las que quisiera recordar, y aunque pueden darse razones correctas que pudieron llevar a la ruptura, sea de un matrimonio, una amistad, una familia, o cualquiera que sea, yo creo en que en la mayoría de los casos es posible volver a restaurar esa relación.  Si tan solo no nos aferráramos tanto al pasado, a los dolores que sufrimos, a las decepciones que experimentamos, las injusticias que soportamos, las humillaciones que vivimos, y a la venganza que anidamos, podríamos salvar esas relaciones para disfrutar lo que tuvimos y hacerlo mejor a partir de ahora.  Claro, para esto es necesario una cosa: darle un golpe de estado, y mortal al ego.

Vi el video que pongo en seguida hace unos días, y me hizo recordar que no podemos devolver el tiempo, pero si podemos devolver las actitudes, y cuando devolvemos las actitudes, parece que devolvemos el tiempo porque volvemos a disfrutar con aquellas personas con las que hicimos buenas y grandes cosas.

Te animo a reconstruir relaciones.  Lo único que no se devuelve son los ríos.  Si te buscan abre la puerta de la oportunidad, y si das el paso para buscar, mejor aún.

LAS MUJERES QUE NECESITAN LOS HOMBRES

Hace dos días, el 18 de mayo, cumplí veintiséis años de casado con Ligia, y puedo decirles con certeza una cualidad que a todo hombre le conviene que su esposa tenga.  Cualidad que hará la diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario, entre lo aceptable y los superior.  En mi caso fui bendecido al tener a una esposa así.

Y esa cualidad es la de ser ayuda.

Primero quiero decir que una ayuda que recibí de ella es su integridad.  Ligia es bárbara en cuanto a integridad.  Tiene una altísima calificación en cuanto a sus principios.  Por ejemplo, todos los que la conocen saben que habla abiertamente sobre el sexo en el matrimonio, pero no soporta, ni un mili-segundo, mientras pasa canales, ver una escena de sexo en la televisión o cualquier otro medio, eso le desagrada terriblemente.  Es como una niña en eso, se tapa hasta la cara mientras aprieta el botón para irse a otro canal.  Y claro, eso causa influencia al proyectar sus principios elevados.  Una mujer así pone una plomada muy importante en “la construcción” de un matrimonio y de una familia.  De eso no solo yo, también mis hijos lo pueden confirmar.

Segundo, quiero decir que otro aspecto de su ayuda es su espíritu emprendedor.  Cuando yo no tenía automóvil, ella era quien con gracia me motivaba, hasta que lo tuvimos, y luego fue más arriba, y me motivó a uno mejor, y luego fue más arriba y me motivó a otro aun mejor, de mejores, pero usados, me motivó a uno nuevo, y así poco a poco.  No fue de la noche a la mañana, sino la persistencia con su espíritu emprendedor.

Tercero, quiero decir que otro aspecto de su ayuda es su participación activa en el proceso de desarrollo, no una actitud demandante.  Cuando no teníamos refrigeradora, ella resolvía de alguna manera para que no se descompusieran las cosas.  Cuando no teníamos muebles, ella no demandaba, aunque me inspiraba a soñar para llegar a tenerlos.  Cuando por años no tuvimos vehículo, ella no se enojaba por tener que viajar en bus con los tres hijos que teníamos en ese momento, aun bajo la lluvia.

Hay más, pero por ahora creo que la idea ya la transmití: mujeres así son las que hombres necesitan.

EL MATRIMONIO NO ES EL DÍA DE LA BODA

Hace unos días pensé en esa frase.  Y ayer se me confirmó cuando estuve en una boda.  Por supuesto, la novia como siempre, preciosa, vestida de forma inolvidable, radiante como es de esperar, los detalles a su alrededor impecables, desde los bordados de su vestido hasta los adornos que la rodean.  El novio, vestido como todo un caballero, luciendo su mejor pose.  Vestido con un traje que le ayuda a lucir esbelto y en buena forma.  La música fue escogida. La comida también.

Ahhh, ¿y los colores de los adornos, escogidos según el gusto de los novios?

Ahhh, ¿y las acompañantes y los acompañantes, también escogidos, y vestidos con los colores que escogieron los novios?

Ahhh, ¿y el lugar donde se haría la boda y desfilarían las y los acompañantes?

Ahhh, ¿y los invitados especiales que los novios pasaron días definiendo quiénes serían?

Ahhh, ¿y la música de entrada y salida, como si fuera el mejor de los espectáculos de Hollywood?

Ahhh, ¿y la ceremonia misma?, ¿quién la oficiaría, cuánto tardaría, y qué actos simbólicos quisieran, o sería sin ellos?

Ahhh, ¿y los votos nupciales?  ¿Los haría el ministro?  ¿Los harían en forma espontánea los novios?

Ahhh, ¿y los anillos?

Ahhh, ¿Y dónde pasarían la noche de luna de miel?  ¿Y el resto de la luna de miel?

Ahhh, muy importante, ¿a dónde regresarán de la luna de miel para vivir felices por siempre?

Todo eso y mil un detalles más para UN DÍA, el día de la boda.  ¿Y el resto de los días que vivirán juntos hasta que la muerte los separe?  La mayoría planifican el día de la boda, pero no aplican la misma diligencia para el matrimonio.  ¿será por eso que después de cinco años solo un 30% de los matrimonios sobreviven?

Lo que quiero decir es que levantar algo grande e importante no es de un día.  Es algo que requiere de muchos días, y haciendo cada día un aporte deliberado a eso que estamos construyendo.  Y aquí también se aplica muy bien aquello de que un matrimonio de éxito no es el producto de la casualidad, no es un resultado fortuito, sino de una conducta predeterminada.  Me da la impresión que el día de la boda parece más bien como el día de la premiación, donde se celebra a lo grande.  Por supuesto no hay nada de malo de hacer todo eso el día de la boda.  Lo malo es que se empieza así, y en el 70% de los casos, a partir del día de la boda también empiezan un descenso hasta el colapso.  Debería ser lo contrario con todo lo que emprendamos, donde por más sencillos que sean los inicios, no menospreciamos esos sencillos inicios, pues a partir de ahí el camino es continuo ascenso.  En mi caso ya tengo 25 años de casado, y hoy que andaba con mi esposa haciendo algunas compras en el supermercado, tengo bien claro que “el matrimonio no es el día de la boda”.

LA FAMILIA ES LO ÚLTIMO…

Tengo mil cosas que hacer.  Soy parte del comité teológico nacional avalado por la FAEC, hago dos programas de radio a la semana, escribo todos los días para mi blog, mínimo aconsejo a tres personas por día, dirijo el consejo ministerial de Kingdomtakers con el cual interactúo y planifico todas las semanas, dirijo el consejo apóstolico de MANA INTERNACIONAL, me reúno todas las semanas con el ministerio en pleno, velo por las diferentes áreas de servicio que tenemos como los matrimonios, los empresarios, los niños, los jóvenes, las mujeres, los hombres, y más, estudio a nivel personal preparando el tema y mi persona para mis reuniones de los jueves, igual para dos reuniones que tenemos el domingo, respondo personalmente los correos a mi e-mail, lo mismo atiendo mi facebook y los comentarios que requieran respuesta a mi blog, y tres o cuatro cosas más.  Todo eso indica que la familia es lo último.

Pero en mi caso no es así.  Para mi la familia es lo último… que debo olvidar, que debo descuidar.

De hecho, por eso es que estoy ahora mismo en un retiro familiar.  Hace unos días atrás tuve esa dirección.  Me esforcé y busqué un lugar lejos del diario quehacer.  Ahora que ya pasó la semana santa donde, por lo menos en Costa Rica, la gente sale de la ciudad y abarrota todo lugar, además de que todo está más caro en esos días, he aprovechado para traerme a mi familia para analizar, comentar, corregir, soñar, y sobre todo, comprometernos con todo aquello en lo que debemos involucrarnos según el propósito de Dios para nuestras vidas.

Yo entiendo que mi familia es vital para ser un ministro aprobado por Dios.  ¿De qué me sirve ganar al mundo entero y perder mi familia?  Para mi una de las credenciales más importantes de un ministro del Señor es su familia.  Eso me reta, me confronta, y por eso, la familia es lo último que debo dejar de lado.

No soy como algunos que hacen listas de prioridades estrictas que los llevan a cometer errores.  Me refiero a que algunos dicen: 1. Dios, 2. familia, 3. Iglesia, 4. trabajo, 5. yo, 6. descanso, 7. entretenimiento, y así sucesivamente.  Para mi eso es peligroso.  Porque un día perfectamente puedo dejar a mi familia porque Dios es primero.  O bien, me dejo de congregar porque la familia es primero.  Como ven, puedo ir de un extremo a otro extremo en forma incorrecta en ambos casos.  La verdad es que todo se traslapa.  Todo tiene su lugar.  Para todo hay tiempo.  Hay algunas cosas que deben fijarse.  Por ejemplo, en mi caso, la reunión familiar todos los miércoles, donde todos los miembros de mi familia (y los que se van incorporando por medio de mis hijos e hija) debemos estar, es algo “obligatorio”.

En conclusión, puedo tener mil cosas que hacer, pero la familia es lo último… que debo olvidar, descuidar o dejar de lado.

SIETE PECADOS CAPITALES DEL MATRIMONIO (1)

Hoy empezamos nuestra Conferencia del Ministerio de Matrimonios CLIMAX con el tema “Siete Pecados Capitales del Matrimonio”.  El día de hoy compartí dos: el resentimiento y los celos.  Aquí he colocado el bosquejo de ambos puntos.  Espero que les sean de edificación, tanto para los solteros que llegarán a casarse, como a los que ya tenemos años de estar casados.

Siete Pecados Capitales Del Matrimonio

Mañana la parte 2 y final.