Category: Ofrendas

ENTENDIENDO EL VOTO

Es una práctica bíblica que muchos realizamos.  En otro momento he compartido sobre “El Principio del Voto”, pero en esta ocasión compartiré cinco cosas básicas para entender de que se trata el voto.  Para los que no lo hacen verán lo bueno de hacerlo, y para los que lo hacen, las tremendas bendiciones de hacerlo.  En uno los pasajes, el de Deuteronomio verán que hacerlo no es pecado, y que no hacerlo tampoco es pecado.  Esto para los detractores que puedan criticar estas prácticas, que la mayoría lo hacen solo por aliviar  una conciencia más materialista que la que pretenden atacar.  Espero que en un momento a solas Él te hable a tu espíritu, cosa que con honestidad yo he hecho, y no he recibido una reprensión por dar un voto.  Porque en mi caso, no solo es que yo pida que la gente de un voto, soy el primero en hacerlos, en cantidades que yo mismo me asombro, según mi condición financiera.  Pues para otro puede parecer poca cosa, o para otra gran cosa.  Pero es como, con el corazón agradecido, profundamente impactado por tanta gracia que recibimos, que proponemos hacer votos al Señor.

Surrender

Espero que te ministre y te anime a esta forma de dar, que para mi, por lo que veo en las Escrituras, es la más elevada de todas.

¿QUÉ DAS CUANDO DAS?

Una cosa que he estado diciendo últimamente es que cuando tu das a Dios, por ejemplo, una ofrenda, realmente no estás dando dinero, lo que estás realmente dando es mucho más.  Te explico, he categorizado el dar así: tu diezmo demuestra tu obediencia, tus ofrendas tu amor, tus primicias tu gratitud, y tus votos tu fe.  Y también toma nota de esto:  tu diezmo es para tu protección, tus ofrendas para tu producción, tus primicias para tu estabilidad, y tus votos para la intervención divina con milagros.  Así que cuando das dinero estás dando todo eso.

Time is money

Pero vuelvo a la pregunta: ¿qué das cuando das?  Si te pido un billete de 20 dólares, y te pido que me digas qué representa ese billete, ¿qué dirías?  Te digo, representa parte de tu vida y de tu tiempo.  Si tu ganas 20 dólares la hora, entonces estás dando una hora de tu vida cuando das eso.  Si ganas a 5 dólares la hora, estás dando cuatro horas de tu vida.

MoneyTime4

No hay forma más sencilla para expresar que ha Dios le hayas ofrecido tu vida que dando a Dios.  ¿Cómo dices que le das la vida y no puedes darle con generosidad cuando motivan dar?  ¿Vas a creer lo que los impíos y rebeldes dicen, que dar los diezmos, ofrendas, primicias y votos es un robo?  ¿No es más bien la forma más sencilla de demostrar que a Dios le das la vida y tu tiempo?

No hay forma más sencilla para expresar mi dedicación al ministerio que dando a Dios.  Si por tu empleo, empresa o alguna otra actividad, no puedes dar tiempo para la obra, y hasta ofrecerte a tiempo completo en la iglesia, cuando tu das estás dando tu tiempo.  El ministerio es más que ser un pastor que predica la Palabra, bien puede ser que tu ministerio dado por Dios es llegar a ser un poderoso empresario para ayudar en el mantenimiento y extensión del Reino, ¿y cómo lo haces si estás ocupado en esas labores?  Dando, porque lo que das representa tu vida y tu tiempo para Dios.  Por supuesto, esto no significa que estas tan dedicado al trabajo, a la empresa, que no hay tiempo para congregarte y servir en la iglesia en lo básico.  Eso ya no está en el orden de Dios.

No puede ser que cuando se motive para dar a Dios tu vengas a Él con una ofrenda que cuando hagamos el cálculo de la parte de tu vida y tu tiempo que eso representa, en lugar de agradar a Dios como la ofrenda a Abel, sea como la ofrenda de Caín que no agradó a Dios.

¿Abel o Caín?  Yo decido Abel.

LO QUE DEVORA EL DEVORADOR

Este post tiene que ver con una verdad conocida, pero deseo ampliar para nuestro provecho un aspecto clave que de seguro nos animará por el impacto intrínseco y nos dará un mejor conocimiento para valor esta verdad, y de paso, para alabar a Dios mucho mejor.

Me refiero al pasaje famoso de los diezmos y las ofrendas de Mal.3:11, específicamente la parte que dice: “Reprenderé también por vosotros al devorador…” Mi pregunta es: ¿qué DEVORA el devorador? La palabra hebrea en Mal.3:11 para “devorador” viene del hebreo “ekal”, y esta se usa en todos los casos que voy a mencionar que nos da una muy buena idea de lo que devora el devorador, QUE ES UNA CLARA ADVERTENCIA DE FALTA DE PROTECCIÓN DIVINA CUANDO ACOSTUMBRAMOS A NO DAR NUESTROS DIEZMOS Y OFRENDAS. Por lo menos veo cinco cosas. Veámoslas:

Devorador2

1. Devora tus cosechas (Dt.28:39).
Trabajas, negocias, te esfuerzas pero no avanzas.  Las cosas se descomponen en tu casa.  Y una cosa más que se descomponga y ya no hay como repararla o sustituirla.  Tus cosechas se están yendo sin poder disfrutarlas.

2. Devora tus semillas (Mr.4:4).
Las aves del cielo son figura de demonios según el pasaje.  Ahora, si es malo que cosechas devoradas es peor semillas devoradas, porque si esto sucede no hay esperanza de cosecha alguna.  ¿Hace cuánto que no das semillas por las usas para otras cosas?  Y peor aún, ¿hace cuánto que no tienes semillas para sembrar en la obra de Dios?

3. Devora tus años (Jl.2:25).
En la misma medida que pasan los años debemos ir prosperando en todo, carácter, amor, sabiduría, conocimiento de Dios, fe, ministerio, servicio, dones, fruto, realización, finanzas, proyectos, etc.  Qué tremendo que mis diezmos y ofrendas me protegen hasta en la productividad al pasar el tiempo; tiempo productivo en mi propia vida.

4. Devora tu alma (1Pe.5:8).
Si con algo ataca el diablo es con depresiones, angustias, afanes, temores, etc.  Todo devorando mi alma.  Y lo más importante, minando mi vida espiritual, devorando mi fe, mi confianza en Dios, mi santidad, mi fidelidad, mis buenas costumbres de congregarme y alabar a Dios en compañía de otros redimidos.

5. Devora tus sueños (Gn.37:20).
Ya no soñamos lo que hace tiempo eran nuestros sueños más importantes, hoy han sido sustituidos por otros intrascendentes.  Antes eran liderazgo espiritual, empresas para soporte ministerial, ministerio a tiempo completo.

Les recuerdo que todo esto es falta de protección divina al fallar en nuestros diezmos y ofrendas.

¿Saben dónde dice la Biblia “volveos a mí y yo me volveré a vosotros”?  En el mismo libro de Malaquías (Mal.3:7).  ¡Nada extraño!

DAR POR PRINCIPIOS

Estaba en el estacionamiento cuando se me acercó un miembro de mi iglesia que me dijo: “cuando uno lo ve a usted no da la impresión que usted necesite que alguien le de dinero, sin embargo le quiero dar esto porque Dios me puso dárselo”, yo se lo agradecí, pero me hizo pensar varias cosas.

Este hermano no me dio algo porque vio una necesidad en mi tal que le conmovió sus emociones profundamente y ese sentimiento le impulsó a dar. Dio porque Dios le impulsó y él obedeció ese impulso. Pero cuidado que nos hemos acostumbrado a que nos estimulen a dar porque de lo contrario no lo haríamos, pues nuestras emociones son las que gobiernan. Si un día tienes poco tus emociones luchan contra ti porque dar a Dios sería dejar descubierta algún compromiso económico, así que nuestras emociones nos ganan y no damos. Pero también el otro caso, hemos recibido un gran suma de dinero que cuando pensamos en lo que debemos dar a Dios, es otra lucha con las emociones al pensar en la cantidad que debo dar, y muchos terminan igual, no dando a Dios.

Qué inestable la vida vivida por los impulsos de las emociones, es como vivir en una tormenta en el mar, a diferencia del que vive por principios, que es vivir en una poderosa roca que no importa si es azotada por el mar, permanece firme en la roca.

BoatStorm

Cuando uno vive por principios ellos son los que dan forma a nuestra personalidad.  Por ejemplo, yo he decidido nunca serle infiel a mi esposa Ligia; me puede salir una mujer desnuda insinuándose y yo huiré de ahí, es un principio en mi vida que hace que sea como soy.  Pero de la misma forma tengo el principio de dar.  Cuando llega dinero a mis manos es automático que piense en lo que voy a dar a Dios, mis diezmos, ofrendas, primicias y votos.

Lo que me preocupa es que aquello que condenamos puede ser que nosotros somos sus creadores.  Criticamos la manipulación que alguien pueda usar con el fin de movernos a dar, pero es que tal vez hemos mostrado que si no es así no damos.  Solo si contamos historias conmovedoras estamos dispuestos a dar, pero si no, no damos.  Si nos ofrecen ungir nuestras billeteras ahí no hay uno que se quede sentado, si nos dicen que pasemos debajo de un manto ungido y dejemos una ofrenda entonces hacemos fila para dar.  No niego que hay acciones proféticas que vienen del mismo cielo y nos sometemos a ellas, pero cuidado que luego dependemos solo de estas para dar, y se nos olvida la Palabra más segura que cualquier acto profético, y su Palabra dice: “indefectiblemente diezmarás”.  Dios mismo apela a dar por principios.  Si no vivimos por principios nunca maduraremos, y seremos infantes sujetos al vaivén de las emociones.

Da por principios.

LAS DIEZ MANERAS DE DAR

Dar debe ser una expresión básica de nuestra naturaleza humana, pero sobre de nuestra naturaleza restaurada una vez que somos participantes de la naturaleza divina por medio de Jesús.  Podemos esperar que mientras no seamos redimidos nuestra conducta sea no dar, pero cuando hemos sido vivificados en el espíritu lo natural es dar.  Lo extraño sería que no demos.

¿Y de qué manera debemos dar para caminar en lo normal?

Avaricia

  1. Voluntariamente.No damos por que nos obliguen, damos porque Dios mismo actúa en nuestro corazón para despertarnos a dar y así seamos instrumentos de bendición para honrar a Dios e impulsar su obra de salvación.
  2. Generosamente.Esta es la norma general de Dios para dar.  Cuando das, ¿es generoso lo que das?  La respuesta correcta debe ser sí.  De lo contrario no estás dando como Dios dice.
  3. Proporcionalmente.Esta es la norma específica de Dios para dar.  Lo que hace es que todos demos lo mismo, tanto el que da poco como mucho.  El tanto que das es igual porcentualmente, aunque cuantitativamente sea diferente.  Porcentualmente ninguno dio más o menos.
  4. Sistemáticamente.Es para evitar dar ocasionalmente y descuidadamente.  Haya cada vez que sienta, o me acuerde, o me toquen emocionalmente.  Es dar metódicamente, y una buena práctica es apartar la cantidad como dijimos antes previamente.  Y una buena idea es definir el domingo mi día para dar.
  5. Fielmente.Debemos dar por principio.  Es algo que se vuelve parte de mi carácter.  No es la obra extraña, sino la obra normal de mi vida.
  6. Inteligentemente.Vemos lo bueno que pasa cuando damos.  Nos aseguramos una cosecha.
  7. Sacrificialmente.Esto es ir más allá de la generosidad, es dar más allá de nuestras fuerzas, más allá de aferrarnos a lo mio.
  8. Solidariamente.Es dar sin pensar en mi beneficio personal.  La recompenza es poder ayudar a otros.  Es dar con sentido de pertenencia y de propósito.
  9. Agradecidamente.No podemos dar lo que no tenemos.  Si damos es porque recibimos de gracia, y de la misma forma debemos dar, reconociendo que Dios es la fuente de todo lo que tenemos.
  10. Alegremente.Dios ama al dador alegre.  Dios se agrada de tal forma cuando das con alegría que Él se manifiesta a ti llevándote a disfrutar de mucho más de la gracia de Dios, pues la virtud del amor es dar, y Dios ama con hechos.

Ahora a la acción.

Diferencia Entre Diezmos y Ofrendas

El pasaje más famoso de la Biblia: San Juan 3;16.  El pasaje más famoso sobre diezmos y ofrendas: Mal.3:8-10, que dice:

8¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. 9Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. 10Traed todos los diezmos al alfolíc y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 11Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. 12Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.

Al poner atención a lo que dice habla de dos cosas:

  1. De producción. Es decir, de bendición que sobreabunda.  De que damos lo que corresponde en diezmos y ofrendas según la posibilidad de cada uno, no habla de una cantidad específica, sino de una cantidad relativa, si tienes cien el diezmo es diez, si tienes diez el diezmo es uno, y así también es la ofrenda, proporcional a lo que tengas.  Y cuando das, esa cantidad relativa en obediencia a Dios y su Palabra, sin importar lo que digan los demás tratando de desanimar esta práctica bíblica, Dios cumplirá su promesa.
  2. De protección. Esto es lo segundo que enfatiza el pasaje de Malaquías 3.  Dice que nos guardará de lo que pueda dañar la bendición de Dios para nuestras vidas.  Personalmente pienso en todo el dinero que no he usado en medicinas y doctores por la salud con que Dios me guarda, o de la duración de mis trajes que parecen nuevos siendo de años, y que prácticamente ha sido solo por estar a la moda que adquiero alguno.

El tema viene al caso porque ayer uno amigo mío, el Pr. Daniel Park (invitado del Seminario Vida de Excelencia) resumía todo esto en una frase:

EL DIEZMO ES PARA NUESTRA PROTECCIÓN, Y LA OFRENDA ES PARA NUESTRA PRODUCCIÓN.

Ahí está la diferencia.  Sigue practicándolo, no importa lo que los demás digan, Canal 7 y Cabletica pasarán, pero Su Palabra no pasará.

Si haces lo que Dios pide, recibes lo que Él promete.