Category: superación

NO EMOCIONA CRISTIANOS EMOCIONALES

No me emocionan los cristianos emocionales.  ¡Pero cómo me animan, me retan, me desafían, me enseñan, me impulsan, me levantan, y me súper inspiran los cristianos espirituales!  Hoy hablé con una esposa después de que su marido fue asesinado por alguien que hizo una ráfaga de balas contra viarias personas en un establecimiento.  Cuando hablé con ella me llené de entusiasmo, alabamos al Señor juntos, expresamos nuestra esperanza eterna, y podía percibir la fortaleza que da el Espíritu Santo derramando la abundante gracia del Señor.  ¡Qué mujer!  ¡Espiritual!  ¡No emocional!  ¡No almática!

Por supuesto, esto no significa que las emociones sean malas por sí mismas.  Pero estas no deben gobernar nuestra conducta.  Deben embellecerla, no malograrla.  Algunos dicen que básicamente se pueden catalogar las emociones en ocho categorías: Temor, sorpresa, tristeza, disgusto, ira, esperanza, alegría y aceptación.  Que luego al combinarse entre ellas resulta todo el abanico emocional, que se hace mayor cuando pensamos en que las emociones se pueden manifestar en diferentes intensidades, lo cual hace más grande la gama emocional, tanto como casi 5 elevado a la 21 potencia (cálculo mío).

Pero sea como sea, imagínese que nos comportáramos de acuerdo a lo que estemos sintiendo.  Algunos si lo hacen, pero el final no es bueno.  Sienten irse con una mujer que no es su esposa, y de ahí surge una familia destruida, con los dolores de un divorcio, y muy probablemente una relación nueva con fundamentos muy endebles para construir la “nueva relación”, por tanto, con un futuro predecible de un nuevo fracaso.

Si nos dejamos gobernar por lo que sentimos de seguro que no iríamos a trabajar el día que amanece lloviendo, con frío, obscuro, y pareciera que más calientitas que nunca las cobijas.  ¿Cuántos están en las cárceles porque se dejaron llevar por las emociones?  ¿Cuántos murieron porque se sentía muy bien ir a altísima velocidad en su automóvil?  ¿Cuántos dañaron relaciones importantes con otros porque en el calor de las emociones dijeron cosas que provocaron distanciamiento y consecuencias irreconciliables?

Una de las cosas que he visto a lo largo de los años de la experiencia tratando con gente es que podemos controlar y cambiar las emociones.  No siempre podremos cambiar las circunstancias, pero siempre podremos cambiar los sentimientos.  Cuando logramos dominar las emociones es un buen indicio de que estamos madurando, y lo contrario, dejarnos llevar por la corriente emocional es indicio de nuestra inmadurez.

Empecé hablando de cristianos emocionales como una objeción a la vida cristiana porque ser cristiano y ser gobernado por las emociones es como si hubiésemos logrado mezclar el agua y el aceite, lo cual en condiciones normales en violentar las leyes físico-químicas, y en la conducta cristiana es violentar leyes espirituales.  Al cristiano le guía el Espíritu Santo, no las circunstancias.

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LA MEJOR MANERA DE APRENDER

Hicimos un viaje de quince kilómetros en tres horas.  Eso es lento, y además, por donde hicimos el viaje era un poco peligroso, la carretera en mal estado, oscuro porque lo hicimos en la noche, y desolado.  Ver a una persona era un alivio.  La aventura fue tratando de redimir el tiempo.  Veníamos de la Provincia de Limón, y cuando llegamos a un pueblo llamado Siquirres, decidimos, por el consejo de un amigo, tomar una ruta alternativa, que en teoría nos haría llegar más rápido a nuestras casas, y según estimamos estaríamos llegando a las 8 de la noche, pero llegamos a las 11 de la noche.

Seguro que si fuera de día hubiéramos disfrutado de una exuberante naturaleza, porque en algunos trechos del camino, prácticamente era selva madre, pero no vimos nada por ser ya de noche.  Veníamos cinco vehículos, y unas veinte personas entre todos.  Ahora, como mencioné, el trayecto de 15 kilómetros, que nos dijeron, se volvió toda una aventura de tres horas.  ¿Qué pasó?  Aún a una velocidad de 15 km por hora lo que nos tardaríamos sería una hora, pero tardamos tres horas, y en esas condiciones.

Lo que yo pienso es que simplemente en algún punto nos equivocamos, y en lugar de tomar a la derecha, tomamos a la izquierda, o viceversa, y eso nos complicó el regreso, nos complicó llegar a nuestro destino.

Esto me recordó un negocio donde reparaban relojes de pulsera.  Había en San José centro una solo relojería llamada “X”, pero al tiempo, habían dos más llamadas de la misma manera.  Cuando pregunté, para llevar mi reloj a reparar, si eran tan buenas como la original, me respondieron que idénticas.  El caso era que los hijos del dueño habían abierto tiendas iguales.  Ellos habían aprendido con su padre el oficio al estar con él en la tienda original.  La forma en que habían aprendido era oyendo y viendo a su padre, intentando hacer lo mismo, y siendo corregidos por él cuando se equivocaban.  Este sencillo proceso es la mejor manera de aprender.  Se llama ser “mentoreados”.

Si nuestro amigo nos hubiera acompañado para ver como él haría el trayecto, y nos fuera corrigiendo cada vez que perdiéramos el rumbo, de seguro que habríamos llegado temprano, y además nos hubiéramos librado de cualquier tensión por el hecho de no saber dónde estábamos, a dónde realmente llegaríamos, y cuándo llegaríamos.

Este proceso también se llamado por siglos “discipulado”.  Y lo más valioso que puedas tener como uno de los recursos para el “trayecto de tu vida” es un mentor.  Y esto se vuelve todavía de mayor estima si ese mentor es para tu vida espiritual.  De seguro que necesitas uno.  Si ya lo tienes, un líder espiritual, un pastor, que a la vez sigue las pisadas del más grande de todos los “mentores”, llegarás con seguridad a tu destino, y sin tantos golpes de los que pudiste librarte.  Aprecia a tu mentor, porque tu mentor sabe a donde puedes llegar, y su mentorado no es para mal, es para bien.

Yo lamenté que nuestro “amigo” no viniera con nosotros, eso nos hubiera ayudado mucho.  Pero creo que nadie de nosotros le insistimos para que nos acompañara, creímos que era muy fácil.  Pero es que aun lo fácil, se puede convertir en difícil sin un buen mentorado.  No menosprecies a tu mentor, a veces puedes tenerlo cerca y ya no requerir de sus servicios.  Por supuesto, el mentor se da cuenta de que no le tomaste en cuenta, y parte de su mentorado es dejarte ir sin él, aunque luego aparecerá con sus correcciones para bien.  Pero es mejor tomarle en cuenta, que como extra, fortaleces tu relación con él.

Moisés, el personaje bíblico, apreciaba tanto ese mentorado de Dios mismo, que una vez dio la impresión de desobedecerle, y cuando se le indicó una misión, él respondió que NO IRÍA, SI DIOS MISMO NO LE ACOMPAÑABA, que no aceptaría a otro compañero de camino, sólo a Él.

Aplica el principio del mentorado para tu trabajo, para tu liderazgo, para tu llamado espiritual, y para tu comunión con Dios.

LOS TESOROS NO SE SACAN CON PALAS, SE SACAN CON PREGUNTAS.

Todos hemos visto alguna películas de piratas, por lo menos la de “Piratas del Caribe”, y siempre hay de por medio algún tesoro perdido y un mapa que indica con una “equis” el lugar en que se encuentra.  Cuando después de mil aventuras por fin llegan al lugar, sacan las palas para escavar y desenterrar el tesoro.  Pero esos no son los únicos tesoros, ni los más grandes, hay otros tesoros que requieren otra técnica para extraerlos: las preguntas.

Hace años diseñé un modelo de trabajo, y al correr el tiempo conocí personas que venían para conocer lo que estábamos haciendo.  De todos los que han venido los que más me impresionaron fueron los que más nos preguntaron.  Los que no preguntaban nada fueron visitas, pero los que nos preguntaban se convirtieron en amigos, o por lo menos se crearon lazos cercanos.

Uno puede estar al lado de alguien profundamente sabio y no recibir nada de su sabiduría.  Pero si le haces la pregunta correcta saldrán tesoros invaluables cuando comience a contestar.

Muy especialmente deben hacer preguntas los que están bajo la autoridad de otra persona.  Probablemente quien esté como tu superior sabe algunas cosas que con buenas preguntas puedes obtener información clave para que desarrolles mejor tu función.  Y no solo información, sino conocimiento del carácter, pensamiento, sueños, visión, deseos, expectativas, y maneras de ser y hacer las cosas que te harán dar en el blanco cuando se te ha delegado algo.

En lo personal, cuando una persona me pregunta, veo interés de hacer las cosas correctamente, veo dependencia, veo humildad, y veo a alguien enseñable.

Una cosa que he acostumbrado es hacer preguntas para tener acceso a la sabiduría de otros.  Eso me puede ahorrar muchos dolores de cabeza, muchos años de prueba y error, muchos fracasos y pérdidas.  Hacer preguntas es una llave para recibir riquezas que te pueden hacer prosperar, aprender algo clave para tu profesión, atender mejor a una persona, estrechar más una amistad, responder mejor a una autoridad, ser más productivo en cuanto a resultados a tus superiores, y miles de cosas más.  ¡Solo por hacer preguntas!

DOS CLAVES PARA UN PRÓSPERO AÑO 2010

Pensando en el año 2010 tenía la convicción de dos cosas que serán claves para que este año sea próspero.  Escuchaba a un amigo confirmando estas dos claves que les comparto cuando mencionaba un proverbio que dice: “El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.” (Pr.13:4).

Estas son las dos claves:

1. Trabajo.
El deseo no es suficiente.  Con solo el deseo no se alcanza nada.  Se debe ser diligente, es decir, trabajar.  Este año es año de trabajo, no para perder tiempo viendo televisión por horas y horas.  No es tiempo para andar socializando con amigos y descuidando los estudios.  No es tiempo para trasnochar y llegar tarde a las labores.  No es tiempo para andar navegando por internet curioseando sin algún enfoque particular que pueda contribuir más bien a tu desempeño, y por andar navegando así puedes naufragar peligrosamente y hasta fatalmente.  Trabaja con dedicación, con pasión, y responsabilidad.  Cuando digo trabajo, no me refiero a trabajo duro, sino a trabajo inteligente, que bien puede implicar trabajo duro, en el sentido de diligencia, pero sobre todo con inteligencia.

2. Formación.
Esta es la segunda palabra para estas doce claves para tener un próspero 2010.  Concéntrate este año en tu formación personal.  Que este año te desarrolles y venzas defectos que todavía estuvieron presentes en el año pasado.  Que se acabe la mentira en tu personalidad.  Que se acaben los temores y las depresiones.  Que se acaben las faltas de educación y defectos de carácter.  Si nos dedicamos a crecer personalmente, seremos como árboles que no importa los vientos que soplen, ya no somos como cañas que dobla el viento, sino como robles que lo parten.

Por supuesto, este blog no es un estudio sobre estos aspectos, sino una motivación que cada uno debemos aplicar de la mejor manera.  Hazlo, y te aseguro, que si te dedicas a este aspecto externo del trabajo, y al interno de tu personalidad, el año 2010 será no solo un deseo de que sea próspero, sino una realidad.

LOS CAMBIOS NO VIENEN DE AFUERA

Voy al grano.  Dejemos de echarle a culpa a los demás por lo que no tenemos, no hemos logrado, no hemos conquistado, no hemos terminado, no hemos aprendido, no hemos ejecutado, o no hemos vivido.  Ya dejemos esa actitud infructuosa que intenta explicar con lo de afuera la respuesta que está adentro.

Desert

Así nunca llegaremos a ningún lado, y viviremos una vida mediocre dando lástima a los demás, y justificando nuestra miseria, pero nada más.  Si seguimos es esa dinámica auto-destructiva nuestro futuro será tan seco como el Sahara, tan solitario como el Everest, tan vació como el espacio sideral, tan salado como el Mar Muerto, tan insípido como una bocanada de aire en las alturas del Machu Picchu, tan oscuro como la depresión oceánica más profunda del mundo Sima Challenger en las Islas Marianas.  Yo no quiero eso.  No.

He visto cambios a mi alrededor cuando decido cambiar en mi interior.  Relaciones rotas se arreglan no cuando cambian las cosas fuera de mi, sino cuando cambio dentro de mi.  Retos que parecían rocas enormes que venían sobre mi pude esquivarlas cuando tuve la disposición de vencer dentro de mi.

Si sigues esperando que las cosas de afuera cambien para cambiar tú estás dependiendo de la inestabilidad de tu entorno.  Estás siguiendo la regla de que las circunstancias te cambien a ti.  Hay una regla mejor: que tu cambies las circunstancias, y para eso debes cambiar primero tu desde adentro.

Podemos tomar a un alcohólico que estaba tirado en la calle, abandonado, hediendo y vomitado, y luego bañarlo, vestirlo de blanco y perfumarlo.  ¿Cambió?  Solo por fuera, pero su interior sigue intacto.  Si no cambias por dentro realmente nunca cambias, tarde o temprano el alcohólico emergerá de nuevo para seguir en su vieja vida, es que los cambios permanentes no vienen de afuera.

El verdadero cambio viene de adentro, y no hay más amplia y solida plataforma para el cambio interior que recibir en el corazón a Jesús e involucrarse en una iglesia que nos anime a seguir creciendo en ese cambio interior que revolucionará nuestro exterior.

Empieza hoy.