Category: Spiritual

LA PARÁBOLA DEL SEMBRADOR (CUATRO TIPOS DE OYENTES)

La “Parábola del Sembrador” es la más famosa de las parábolas que compartió Jesús, y la importancia de esta se debe a dos cosas, uno, que esta es clave, según dijo Jesús mismo, para entender todas las demás, y dos, que esta es transcendental porque se refiere al oír que lleva a la fe para la salvación eterna. Y una cosa más antes de ir al bosquejo, las cuatro actitudes que se tienen al oír la Palabra no solo se presentan en los no creyentes, lamentablemente también en los creyentes, de ahí que también debemos tener oído abierto para recibir lecciones para nuestro provecho en la fe.

La Parábola del Sembrador

¡Nuestro anhelo es llegar a ser tan frutífero como el que dio más: ciento por uno!

ESTA SEMANA: TODO TE VA A SALIR BIEN

Hoy domingo, y como los últimos domingos de agosto y setiembre, he venido dando una palabra como lineamiento general, según el Espíritu Santo me da, en las reuniones de la iglesia, y quería compartirlas por este medio, para todos los que por alguna razón no pudieron llegar, y para todo el que la crea no importa donde esté.

Tanto en la primera reunión, como en la segunda hubo un mover del Espíritu diferente.  Esta vez no estuvo centrado en las sanidades, milagros y la operación de los dones, sino en adorar al Padre.  Hoy la iglesia se movió en esa dimensión de adoración donde ni siquiera se ocuparon los instrumentos de la banda, “a capella” (solo las voces) estuvimos un buen tiempo adorando declarando una y otra vez que Él es santo, santo, santo.  Fue maravilloso.  Aunque en la segunda reunión, con los instrumentos también fue poderoso.

Las mujeres cuando cantaron era extraordinario, la canción “a capella” les quedó muy bien para su tono de voz, y para los hombres daba un matiz de tono bajo que con el de las mujeres se combinaba impresionantemente.  Mientras esto pasaba, la presencia de Dios fluía, y literalmente yo percibí ángeles en la reunión.

Una palabra en esos momentos vino del Espíritu para ministrarnos, y era: “encomienda al Señor tu camino, confía en Él, y Él hará”.  Dos cosas nos tocan a nosotros y una al Señor, yo encomiendo mi camino, y confío en Él, y la parte del Señor es esta: ÉL HARÁ.  Eso mientras adorábamos, porque cuando haces que Él reciba adoración, Él hace que tu recibas tu milagro.  Es que cuando estás en su presencia como vivimos hoy, es natural su manifestación milagrosa en medio de nosotros.  Tu lo ministras a Él, y Él te ministra a ti.

Y la palabra específica para esta semana es: TODO TE SALDRÁ BIEN.  Eso me lo daba el Espíritu para la iglesia.  Créelo.  Recíbelo.  Confiésalo.  Disfrútalo.

EL TRUCO DE COMER POR LOS OÍDOS

Digo el truco en el sentido de algo que se hace fuera de lo común, que parece que son secretos, pero no, son pasos que se dominan tan bien dominados (valga la redundancia) que salen bien una y otra vez.  En este caso, ¿cómo es el truco de comer por los oídos?  ¿Será que pones comida en los oídos y te la vas introduciendo poco a poco empujándola con un hisopo?  No, no es eso.  A lo que me refiero es una comida que produce fe en los que se la comen.  Fe, una palabra tan pequeña, pero qué poderosa.  Para quien tenga fe, todo es posible.  Poderosa, ¿verdad?

El truco tiene tres pasos en total.  En la Biblia, específicamente, en el libro de Romanos capítulo 10 versículo 17 (Ro.10:17) dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”  Y aquí están los tres pasos, si es que los deseas:

1. El fruto.
El resultado es la fe.  Eso es lo que queremos.  Es el paso final, aunque se menciona como el primer paso.  Los pasos que siguen nos dicen cómo es que llegamos a ver la fe, y de ahí, lo que sigue es la realidad de las cosas que creamos.

2. La dinámica.
Este versículo se lee mal en la iglesias, yo diría que todas las iglesias, aún la mía, pero con frecuencia les digo como es que se lee.  Noten que, por lo menos en la traducción Reina-Valera 1960, hay dos comas, y aún sin comas, dos veces aparece la frase “el oír”.  Esto significa que no es “oír” nada más, es “el oír, y el oír” lo que produce la fe.

3. El agente.
La Palabra de Dios es el agente catalizador de la fe.  La Biblia está llena, está cargada de fe.  Ese es el cargamento de la Biblia.  Un arma, si no está cargada con las balas, no tiene poder.  La carga de la Biblia es la fe.  Sin la Palabra no hay fe.

Ahora veamos los tres pasos de atrás para adelante, es parte del truco.

Tienes que leer la Palabra para conocerla, tienes que prestar atención cuando la predican para conocerla, pero de ahí tienes que, no oírla, sino “oírla y oírla”.  Oírla no es suficiente, sino “oírla y oírla”, y para eso hay que confesarla, y confesarla.  Y cuando lo hagas “la oyes y la oyes”.  Y cuando la oigas y la oigas, esa dinámica entonces activa la carga de la Palabra en tu corazón, ahí es donde surge la fe, y cuando llegas a tener fe, para el que cree todo es posible.

Si por ejemplo, estás enfermo, pero lees la Palabra de Dios en Is.53:4,5 que dice:  “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;​​ y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.​  ​Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”.  Y luego la dices una y otra vez para oírla y oírla, esa dinámica de “comer con los oídos” la Palabra que es comparada al “pan que sale de la boca de Dios”, eso alimentará la fe, y para el que cree todo es posible.  Yo me quiero alimentar de la Palabra para que surja la fe.  El truco es practicar los tres pasos estudiados.

Si deseas compartir este post en tu facebook haz click en “share”.

NO EMOCIONA CRISTIANOS EMOCIONALES

No me emocionan los cristianos emocionales.  ¡Pero cómo me animan, me retan, me desafían, me enseñan, me impulsan, me levantan, y me súper inspiran los cristianos espirituales!  Hoy hablé con una esposa después de que su marido fue asesinado por alguien que hizo una ráfaga de balas contra viarias personas en un establecimiento.  Cuando hablé con ella me llené de entusiasmo, alabamos al Señor juntos, expresamos nuestra esperanza eterna, y podía percibir la fortaleza que da el Espíritu Santo derramando la abundante gracia del Señor.  ¡Qué mujer!  ¡Espiritual!  ¡No emocional!  ¡No almática!

Por supuesto, esto no significa que las emociones sean malas por sí mismas.  Pero estas no deben gobernar nuestra conducta.  Deben embellecerla, no malograrla.  Algunos dicen que básicamente se pueden catalogar las emociones en ocho categorías: Temor, sorpresa, tristeza, disgusto, ira, esperanza, alegría y aceptación.  Que luego al combinarse entre ellas resulta todo el abanico emocional, que se hace mayor cuando pensamos en que las emociones se pueden manifestar en diferentes intensidades, lo cual hace más grande la gama emocional, tanto como casi 5 elevado a la 21 potencia (cálculo mío).

Pero sea como sea, imagínese que nos comportáramos de acuerdo a lo que estemos sintiendo.  Algunos si lo hacen, pero el final no es bueno.  Sienten irse con una mujer que no es su esposa, y de ahí surge una familia destruida, con los dolores de un divorcio, y muy probablemente una relación nueva con fundamentos muy endebles para construir la “nueva relación”, por tanto, con un futuro predecible de un nuevo fracaso.

Si nos dejamos gobernar por lo que sentimos de seguro que no iríamos a trabajar el día que amanece lloviendo, con frío, obscuro, y pareciera que más calientitas que nunca las cobijas.  ¿Cuántos están en las cárceles porque se dejaron llevar por las emociones?  ¿Cuántos murieron porque se sentía muy bien ir a altísima velocidad en su automóvil?  ¿Cuántos dañaron relaciones importantes con otros porque en el calor de las emociones dijeron cosas que provocaron distanciamiento y consecuencias irreconciliables?

Una de las cosas que he visto a lo largo de los años de la experiencia tratando con gente es que podemos controlar y cambiar las emociones.  No siempre podremos cambiar las circunstancias, pero siempre podremos cambiar los sentimientos.  Cuando logramos dominar las emociones es un buen indicio de que estamos madurando, y lo contrario, dejarnos llevar por la corriente emocional es indicio de nuestra inmadurez.

Empecé hablando de cristianos emocionales como una objeción a la vida cristiana porque ser cristiano y ser gobernado por las emociones es como si hubiésemos logrado mezclar el agua y el aceite, lo cual en condiciones normales en violentar las leyes físico-químicas, y en la conducta cristiana es violentar leyes espirituales.  Al cristiano le guía el Espíritu Santo, no las circunstancias.

Para compartir este post en tu facebook dale click a “share”.

TRANSFUSIÓN DE ESPÍRITU

No solo hay transfusión de sangre, también lo hay de espíritu.  Aunque más propiamente debemos hablar de “transferencia” de espíritu.  Y esto es lo que haremos este viernes y sábado para los líderes principales de las diferentes sedes del ministerio MANA de KINGDOMTAKERS en Costa Rica.

Más de doscientos cincuenta líderes, entre hombres y mujeres tenemos esta cita en el Hotel Cypresal en Birrí de Heredia, y en ese espectacular escenario, con ese rico clima, será propicio para nuestra CUMBRE ANUAL DE ALTO NIVEL, que está vez tiene un orientación maravillosa: LA PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO, y aunque son varios los expositores, el principal será el Espíritu Santo.

Animo desde ya para que todos vayan con una expectativa de lo que hará el Espíritu Santo, porque estoy seguro que nos sorprenderá.  Les pongo aquí el gafete que usaremos para esta cumbre.

Esta cumbre hará que el avivamiento que estamos viviendo en la casa matriz Kingdomtakers, se desparrame por todas las MANA, y ya sea que unas lo comiencen a disfrutar, y otras lo afirmen, al final, será la norma de todas, para que sea el Espíritu Santo el que nos lidere literalmente.

Los espero, y bienvenidos desde ya.

DISFRUTA LO QUE TIENES

Parece obvio, pero no es así, debemos ser conscientes de lo que tenemos y disfrutarlo.  Y cuando digo disfrutarlo pienso de inmediato en ser agradecidos por aquello que tenemos.  La forma en que yo lo hago es apreciar, contemplar, tocar, o apuntar hacia algo que tengo y decir: Dios es bueno.  Y eso lo hago con frecuencia, y de paso se los digo a mis hijos e hija.  Les digo: ¡Verdad que Dios es bueno por darnos esto!

Recuerdo a una madre que decía estar como loca por su niño de dos años.  El llanto, los pañales, los desvelos, el tiempo para cuidarlo, y tener que estar pendiente según ella como una esclava y le privaba de poder hacer lo que ella quisiera le había llevado a renegar por ese hijo que tenía.  Pero en el mismo tiempo conocí a una esposa que lloraba desconsoladamente por no poder tener a un hijo.  Esta joven señora daría un brazo por tener ese bebé que estaba, según la joven mamá, poniéndola como loca.  Estoy seguro que la joven esposa estaría feliz con cambiar el pañal asqueroso y mal oliente del bebé.  Una lamentaba lo que no tenía, y la otra lo que tenía.

Lo correcto era que la joven mamá debía disfrutar a su bebé, al fin y al cabo, los hijos crecen tan rápido que hay que disfrutar cada etapa, y esa es muy especial, es esa cuando uno dice: “me los como”.  Ya cuando crecen, y hay que atravesar otras etapas un poco tensas, uno dice: “¿por qué no me los comí?”  Ja ja ja.

La joven esposa debía disfrutar el tiempo que tenía para dedicarse a otras cosas, y en especial disfrutar a su marido, porque al fin y al cabo, la felicidad de un matrimonio no depende de los hijos, sino del amor de la pareja.

La Biblia misma nos dice: “…el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” (1Ti.6:17).  No es malo disfrutar lo que Dios te ha dado, siempre y cuando no lo hagamos para sentirnos como superior a los demás, ni creamos que las cosas que tenemos define quienes somos, o que ya no necesitamos a Dios, cosa que sería insensato, pues si tenemos algo es por Él.

Conclusión: Hay tantas personas que pasan tanto quejándose por lo que no tienen que dejan de disfrutar lo que si tienen.