Category: Teology

DIOS COMO PADRE

Este es el bosquejo del tema que compartí el domingo 19 de junio de este año.  Profundizar en cada punto lleva tiempo, por eso me gusta compartirlo para que revises personalmente cita tras cita y disfrutes más del tema.

Dios Como Padre

DIEZ COSAS QUE LA BIBLIA DICE QUE DEBEMOS ORAR

Alguno puede orar y tener la incertidumbre de si su oración va a tener respuesta, pero si es algo que Dios mismo nos dice por lo cual debemos orar, de seguro que veremos las respuestas a nuestras oraciones, de hecho, eso es lo que dice Primera de Juan 5:14,15 (1Jo.5:14,15): “14​Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.​ 15​Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”.

El tema viene al caso porque acabamos de terminar una semana de adoración y oración en la iglesia, y muchas de las oraciones que hicimos caben dentro de esas diez.  Espero que te puedan guiar para orar efectivamente.

Orando Conforme a La Palabra

Ahora, manos a la obra.

NATURALMENTE SOBRENATURALES

De verdad, esto es una poderosa verdad, no tengo la menor duda de que esto lo necesita el pueblo de Dios para no dar una impresión, que a veces a los ojos del mundo, raya con el ridículo.  Por supuesto, no es que debamos acomodarnos a la simpatía del mundo, pero cuántas veces veo de tan mal gusto lo que hacemos que con justa razón nos critican, y hasta se burlan.

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A veces damos la impresión de una partida de locos sueltos, mejor dicho, deschavetados, Debemos practicar la locura de la predicación, y ahí se vale la locura, pero no la impresión de que se nos zafaron todos los tornillos.

A veces me encuentro con hermanos y hermanas que sinceramente están más cerca de ser miembros de un asilo de locos que de una iglesia impactante en medio de la sociedad necesitada.  No me gusta oírles hablar con un misticismo que da una sensación espeluznante, en lugar de una fe expectante y vibrante.

¿Será por eso que hay una suposición de que ser cristiano es equivalente a descerebrado, indocto, emocionalista, pobre, “fanáticos”, etc.?  Es tiempo de demostrar que ser cristiano es ser sabio, maduro emocionalmente, respetuoso, ingenioso, próspero, educado, gentil, creativo, responsable, poderoso en palabras y hechos del Espíritu Santo en forma “natural”.

Quisiera dar un ejemplo de gente que he visto y conozco: Cindy Jacobs.  Es una mujer de Dios.  Estaba ella en mi iglesia hace unos 3 años atrás, y profetizó, y profetizó, y profetizó.  Por dentro yo decía: me encanta.  Así es como se hace.  Y sin decirlo me confirmaba que no hay que ser “extraño” para profetizar o para ministrar lo que Dios nos da.  Hay gente que cuando da lo que Dios les da, lo echan a perder.  Toman poses, maneras de hablar, gesticular, moverse, etc,, que se salen de lo “normal” para volverse no “sobrenatural”, sino “anormal”.  Recuerdo que profetizaba hablando como siempre ella habla.  Recuerdo que me dio una palabra y se sonreía.  Ummmm, que frescura de profeta.

La moraleja.  El ejemplo nos grita una cosa: es sencillo, no es una cosa de esfuerzo humano, es el dulce fluir de Dios en vasos humanos para ministrar a otros humanos como tu y como yo.  Nos están diciendo con firmeza: si nosotros podemos, ustedes también pueden.  No nos dicen: lo que yo hago ustedes están muy por debajo como para alcanzarlo alguna vez, ni siquiera en sus más fantásticos sueños.  No, no, no.  Lo que dicen es:  ven como lo hago yo; así es como se hace, ahora vayan y háganlo, y porqué no, aún mayores.

No sé ustedes, pero después de ver a hermanos y hermanas así, yo me siento tan libre para también ministrar, porque no veo que tenga que ponerme “raro” primero para ministrar “rarezas” después.

Por supuesto, reconozco que alguna vez algo “raro” haremos porque el poder de Dios llevado en esta carne a veces no sabe muy bien como manejarlo, pero eso es el caso “raro”, no el normal.  Permítanme darles un ejemplo de mi mismo.  Estaba en otro país, y la reunión se puso tan pesada de la presencia de Dios, y además Dios me da una palabra de que venía como un torbellino su poder para arrasar con todas las ataduras, que me conmoví tanto que empecé a correr en círculos como de seis metros de diámetro, y a la vez daba giros alrededor de mi mismo, y comencé a imponer las manos sobre pastores y empezaron a girar como yo, eso fue una locura.  Ja ja ja.

A lo que me refiero, si todavía no he logrado explicarme, es que hay hermanos que hasta en los ojos se les ve que hay que darles un maquinazo para traerlos al planeta Tierra, para que ganen un poco de almas para el Señor, se sujeten a algún ministerio en el orden de una iglesia local, y den la impresión de que la vida cristiana no es “algo raro” justo para “gente rara”.

Atrévete a preguntarle a alguien: ¿Me ves raro?  Jesús era tan normal que cuando Judas lo entregó, el santo y seña no era que caminaba a un metro de la Tierra, o que vestía o hablaba extraño, fue un beso en la mejilla, porque no era diferente a los demás.

Bueno, termino.  No, no, no, un momentito, me acordé de algo.  Estaba en una reunión y un hermano profetizó (era fin de año): Así dice el Señor: Jo Jo Jo, feliz navidad.  Ohhhhhh Padre, bendícenos.  Pon en nosotros los santos tornillos que nos hagan falta para que seamos naturalmente sobrenaturales.  Amén.

LAS DIEZ FIGURAS DE LA IGLESIA (6)

Vamos a la sexta parte del tema LAS DIEZ FIGURAS DE LA IGLESIA, y ahora abordamos la figua de la “Embajada”.  Espero que al estudiar este tema, ya sea con el bosquejo, el audio, el video, o la transmisión en vivo ingresando a www.kingdomtakers.com, sea revelador para tu propósito aquí en la tierra mientras caminamos hacia nuestra patria celestial.

Puedes bajar gratis el bosquejo al hacer click en “More” y luego “save document”.

Disfrútala.

SI ME SACAS UN OJO, YO TE SACO EL TUYO

En otras palabras, “ojo por ojo”, que es conocido como LA LEY DEL TALIÓN que se encuentra en el Antiguo Testamento y en forma completa dice: “Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”. (Ex.21:24-25; Lv.24:19-20; Dt.19:21; Mt.5:38-48).

El propósito de esta ley era doble:

  1. Que antes de hacer el mal lo pensara dos veces, porque la restitución era igual al daño que hiciera.
  2. Que aquel que anhelara justicia no sobrepasara el daño recibido.  Es decir, si a usted le roban, de seguro que se siente muy mal, y cuidado que uno piensa en que ojalá tal se muriera, si no es que uno mismo piensa: “yo lo mato”.  Eso está fuera de lugar, eso ya sería venganza, no justicia.

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Esta ley es un buen ejemplo de como la interpretación por los detractores de la Biblia es también injusta, porque ellos creen que Dios pratocina la venganza, cuando más bien era para contra restarla, si no imagínese lo que hubiera sucedido, porque nosotros diríamos: Me sacaste un ojo, yo te saco los dos.  Me sacaste un diente, yo te rompo todos los dientes.  Me quebraste una mano, yo te quebraré la vida.  Sin esa Ley del Talión hace rato se hubiera desaparecido la raza humana.  Pero ahora tenemos una ley superior, “La Ley del Amor”, que dice: “el amor cubre multitud de faltas”.

Si la del Talión fue buena para la humanidad, ¿qué no hará la del Amor?

Empecemos por el tacto con los demás (como lo vimos ayer).

¿Dónde está Dios?

La pregunta es teológica y vivencial.  Para ambos aspectos la respuesta es dada en un tono de burla en el Salmo 115.

El mofarse es hecho abiertamente al confrontarse a los que dicen tener “dioses” con boca pero que no hablan, con manos pero que no hacen, con pies pero que no caminan.  La verdad es que está abiertamente diciendo que son un PURO RIDÍCULO los tales que confían en el producto de sus propias manos, que cómo les cabe en la cabeza llamarle “dioses” a lo que ellos mismos hacen. ¿No es al revés?  ¿Qué es Dios quien hace al hombre, y no el hombre quién hace a Dios?

Pero por ahora nos enfocamos en la pregunta incial:  ¿Dónde está Dios?  Primero lee el Salmo 115:

​ 1 ​No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros,
Sino a tu nombre da gloria,
Por tu misericordia, por tu verdad.
​ 2 ​¿Por qué han de decir las gentes:
¿Dónde está ahora su Dios?
​ 3 ​Nuestro Dios está en los cielos;
Todo lo que quiso ha hecho.
​ 4 ​Los ídolos de ellos son plata y oro,
Obra de manos de hombres.
​ 5 ​Tienen boca, mas no hablan;
Tienen ojos, mas no ven;
​ 6 ​Orejas tienen, mas no oyen;
Tienen narices, mas no huelen;
​ 7 ​Manos tienen, mas no palpan;
Tienen pies, mas no andan;
No hablan con su garganta.
​ 8 ​Semejantes a ellos son los que los hacen,
Y cualquiera que confía en ellos.​a​
​ 9 ​Oh Israel, confía en Jehová;
El es tu ayuda y tu escudo.
​ 10 ​Casa de Aarón, confiad en Jehová;
El es vuestra ayuda y vuestro escudo.
​ 11 ​Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová;
El es vuestra ayuda y vuestro escudo.
​ 12 ​Jehová se acordó de nosotros; nos bendecirá;
Bendecirá a la casa de Israel;
Bendecirá a la casa de Aarón.
​ 13 ​Bendecirá a los que temen a Jehová,
A pequeños y a grandes.​b​
​ 14 ​Aumentará Jehová bendición sobre vosotros;
Sobre vosotros y sobre vuestros hijos.
​ 15 ​Benditos vosotros de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
​ 16 ​Los cielos son los cielos de Jehová;
Y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.
​ 17 ​No alabarán los muertos a JAH,
Ni cuantos descienden al silencio;
​ 18 ​Pero nosotros bendeciremos a JAH
Desde ahora y para siempre.
Aleluya.
El versículo 2 hace nuestra pregunta, y el 3 contesta: “Dios está en los cielos”.  Así mismo dijo Jesús cuando en el famoso Padre Nuestro oró diciendo: “Padre nuestro que estás en los cielos”.  Los cielos es donde está el trono de Dios, desde donde ejerce su autoridad.
A partir del versículo 9 y hasta el final del capítulo da la segunda parte de la pregunta que estudiamos: Dios está en medio de los que confían en Él.  Dios está en donde hay un ambiente de fe. Martín Lutero dijo que Dios había hecho que todo fuese dependiente de la fe, para que el que tuviera fe lo tuviera todo, y que el que no tuviera fe no tuviera nada.  Y empezando por la salvación, sin fe lo que hay es horrenda expectación de condenación.  Para el que no cree, Dios mismo puede estar sosteniéndole en su propia mano y no darse cuenta.

Tan solo cree y Dios entra en escena, o más bien, se corre el telón de las tinieblas para que entre la luz de la presencia de Dios.
Tan solo cree.

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