Category: Crítica

TODO MUNDO NECESITA RECONOCIMIENTO

El reconocimiento es algo muy sano.  Algunos pueden demandarlo en forma desequilibrada, pero en general, todos lo necesitamos en forma equilibrada.  No hay nada malo en desearlo una vez que hayamos terminado alguna actividad que realizamos bien.  Desde niños nos gustaba enseñar un buen examen a nuestros padres, con el solo objetivo de oír palabras de reconocimiento.  Nos gustaba oír que nos dijeran que éramos muy inteligentes, que éramos muy buenos estudiantes.  Si no lo nuestro era más bien que estábamos en el equipo de fútbol nos gustaba que nos vieran hacer un gol, y si lo hacíamos, buscábamos entre la gente a aquellos que conocíamos buscando reconocimiento.

El reconocimiento es bueno.  Y debería ser algo que demos, no que estemos buscando recibir, y cuando lo recibamos lo disfrutaremos.  Pero lo número uno es que debemos buscar darlo, y para que se vea real, debemos darlo como elogio, no como adulación.  El elogio produce el bien de otro, pero la adulación busca nuestro propio bien.  El reconocimiento es algo que necesitamos, de hecho, si no nos lo dan, uno mismo se dice: “bien hecho”.  Y hasta uno mismo se da una palmadita en el hombro.  O se mira al espejo y hace una señal de aprobación con el dedo pulgar hacia arriba.

Una cosa importante sobre el elogio o reconocimiento.  No hay elogio más importante que aquel que viene de una autoridad.  Me refiero a que muchos pueden elogiarte, pero si no te elogia la persona de autoridad sobre ti, o una persona muy estimada por uno, no hemos recibido los elogios más poderosos.  En mi caso, alguien me puede elogiar, pero si hay un elogio poderoso es el de mi familia empezando por mi esposa.  Y lo mismo es cuando alguien me reprende.  Uno puede hasta pasar por alto el elogio de otros, pero los de las autoridades sobre uno, y las personas importantes para uno, dejan huella para siempre.

Jesús fue un maestro del reconocimiento.  Y hay muchos lugares en la Biblia donde lo usó, pero uno de los mejores ejemplos es cuando se dirige a la iglesia de Efeso en el Libro de Apocalípsis (Ap.2:2-4) que dice:

“2​Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos;

3​y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado.

4​Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.​”

Si ven con detenimiento, Jesús menciona diez cosas positivas para luego mencionar una negativa.  Era grave la negativa, pero eso no invalidaba las diez positivas.  Hay gente que no puede elogiar a otro porque solo ve lo negativo.  Y muy diferente a Jesús ven diez cosas negativas y con dificultad una positiva.  Debemos seguir esa regla 10:1, elogiar por diez cosas positivas antes de corregir por una negativa.  El ejemplo de Jesús sería excelente que lo siguiéramos.

EL VALOR DE LA CRÍTICA TU LO DETERMINAS: TE QUEMA O TE ELEVA

La crítica es algo que a mi no me gusta de entrada, y creo que la mayoría está de acuerdo conmigo.  Y aunque nos digan que es “crítica constructiva” generalmente siempre es “destructiva”, porque lo que nos dicen son las mil cosas que tenemos malas pero no nos dicen cómo hacer “en forma práctica” las mil cosas que debemos hacer para mejorarlas.  Generalmente esa tarea nos la dejan a nosotros solos a ver como llenamos las expectativas de nuestros críticos constructivos.

Sin embargo, a pesar de ese punto negativo, que nos haría menospreciar y entonces desechar la crítica, podemos seguir otro camino, y es darle algún valor, si es que realmente lo tiene.  Puede ser, que aunque no nos digan más que todo lo malo que tenemos, y hasta de lo que nos vamos a morir, nosotros podamos ver alguna cosa que requiera un cambio de nuestra parte, de lo cual, tal vez, no seamos muy conscientes.  Si nos damos a la tarea de cambiar esa parte, salimos ganando.

Por cierto, eso de cambiar nosotros producto del que nos critica, y por tanto mejorar, es algo que no le gusta al que nos critica, porque su intención fundamental siempre es destructiva, pero al nosotros aceptarla y hacer cambios, era lo que menos se esperaba, y eso hará que nos deje de criticar en forma cruel e injusta, porque no le sirve a sus propósitos vernos desarrollarnos.  Se me ocurre una analogía.  La crítica debe ser a nuestras vidas como el aire caliente a los globos, nos eleva.  El aire caliente requiere una intensa descarga de fuego, pero esa “descarga de fuego” (la crítica) es lo que nos impulsa hacia arriba.  Pero también nos podría derribar si la “descarga de fuego” toca nuestras paredes, entonces nos incendia, nos quema, nos destruye, y nos hace descender hasta estrellarnos contra el piso.  Todo depende de como dirigimos la “descarga de fuego”.

La foto que puse arriba es la que he usado recientemente para mis podcasts (http://itunes.apple.com/WebObjects/MZStore.woa/wa/viewPodcast?id=327460942), pero hace unos días alguien criticó mi foto que tengo en mi facebook (http://www.facebook.com/pages/Guido-Luis-Nunez/125977424109308?ref=mf), y expresó cosas como que se miraba que yo estaba enfermo, que qué me pasó, etc., etc.  En ningún momento la persona que criticó dijo algo como: “quisiera recomendarle a Guido Luis un fotógrafo que conozco, y le haría un buen precio, para que tenga una mejor foto”  O: “estuve orando por la salud de Guido Luis porque me pareció enfermo”.  Simplemente su comentario era destructivo.  Si dirijo mal la “descarga de fuego” yo le respondería: “quien está enferma es usted, empezando por los ojos, porque quién vea enfermedad viendo esa foto tiene problemas oculares y vesiculares, y además, qué le importa la foto que puse, y si quiere que tenga una mejor, que me la pague, y otra cosa, a mi esposa le gusta, y yo no estoy para modelarme a su alma, solo a mi única mujer que amo”.  Bueno, le diría algo así, ja ja ja.  Y además le daría el teléfono de mi esposa para que la llame y ella le diga algo, ja ja ja.

Ahora, si dirijo la “descarga de fuego” en la correcta dirección diría así: “gracias por la crítica, lo tomaré en seria consideración”.  Así, cortito, para evitar la discusión, porque cuando alguien te critica de alguna forma destructiva, generalmente es muy difícil hacerla cambiar de posición, porque de hecho, hay personas que me han dicho que les gusta “demasiado” mi foto, ja ja ja.  Así que no podemos, por la crítica destructiva de alguien irnos al otro extremo.  En mi caso, no sé, sería peinarme con brillantina con carrera al centro, ponerme un abrigo de lana con cuello en uve, usar un corbatín, y ponerme de frente con una cara de “nerd”.  Pero como digo que tomaré en sería consideración la crítica, lo que debo hacer es buscar un buen fotógrafo y hacer una sesión de fotos a ver cuál sería la más adecuada, y si pareciera que es agradable a la inmensa mayoría, le tendría que dar las gracias a aquella persona.  ¿Alguien sabe de un buen fotógrafo?

Pero el punto es este: el valor de la crítica tu lo determinas, no el que te critica, y aunque aquel busca destruirte, bien puedes usar su crítica para elevarte, todavía mucho más alto sobre el que te critica.

LA GENTE QUE MÁS LLEGAS A APRECIAR

Hace tiempo atrás fui con mi familia a almorzar a un restaurante, pero resulta que por ese día se requería hacer reservación, y no la hice.  Sin embargo, el restaurante no estaba lleno, la realidad era que no estaba al 30% de su capacidad, así que había espacio de sobra.  Hice ver mi punto, pero me respondieron que debían dar prioridad a las personas que reservan en los próximos minutos.  Por supuesto nosotros queríamos entrar de inmediato para aprovechar el tiempo, y no hacer una reservación para dentro de media hora.  Les insistí que ya que estábamos presentes nos concedieran prioridad, pero siguieron con el mismo argumento de que debía llamar para reservar.  Se que ustedes estarán pensando como yo, si leyeron uno de mis blogs de la semana pasada: ¡otra regla estúpida!

En fin, en este caso, nos fuimos a otro lugar.

Pero antes de irme pedí que si podía hablar con el gerente.  Me indicaron donde encontrarlo.  Lo esperé unos minutos y luego me atendió.  Le conté mi historia y me fui.  Ahora cuando voy a ese lugar me atienden como rey, todos, hasta los nuevos me llaman por mi nombre, y aquel que no me dejó entrar, es el que con más respeto me atiende.  Cuando he llevado a alguien a ese lugar se quedan admirados de como me conocen, cualquiera creería que voy con frecuencia, pero la verdad es que es por aquella ocasión.  Veo como me aprecian.  El gerente me dijo, sabe don Guido Luis, usted es uno de esos clientes que uno valora, porque vienen a uno le dicen lo que pasó, y eso nos permite mejorar.

Yo pensé que aquel gerente solo me estaba diciendo eso para evitarme y hacerme sentir bien, pero lo cierto es que estaba procediendo con profunda honestidad.  Alguna vez solo he pasado por la puerta del lugar y me saludan por nombre.  Hicieron un cambio, aprovechando mi observación responsable del trato que me dieron una vez.

Esto que les cuento es lo mismo que otros han hecho conmigo, y hoy mismo lo hizo uno con el cual estoy, por un lado profundamente agradecido porque me lo indicó maduramente, pero por otro lado profundamente apenado por lo que le pasó.  Les cuento, fue a la primera reunión de mi iglesia a las 8:00 am, pero llegó tarde por alguna razón.  Cuando quiso entrar, no se lo permitieron y le indicaron que la próxima era a las 10:00 am, pero él no podía quedarse por un compromiso que ya tenía.  Así que se marchó.  Me contó que precisamente recordó otra vez que llegó tarde, y había sido once años atrás, me cuenta que en ese entonces llegó al final de la reunión, pero nadie le impidió entrar, y ese día fue el día de su nuevo nacimiento, y desde entonces ha estado en la iglesia.

Este comentario que me hacen hoy me hizo sentir profundamente apenado, pero a partir de hoy, dentro de la gente que más aprecio, se suma uno más.

AMARGURA: TE HACE LA VIDA DURA E INSEGURA

Después de algunos años y experiencias en la vida, he llegado a conclusión de que debes vivirla de la mejor manera en cuanto a los principios que te hacen llevar una conducta correcta con Dios, contigo y con los demás.  Y si hay un ingrediente clave para vivir plenamente yo diría que el número uno es “paz”.  De hecho, el consejo de la Biblia directo al corazón es que en cuanto dependa de nosotros debemos vivir en paz con todos, no con ira que seca los huesos.

Ahora, otra cosa que aprendí es que no siempre la paz y la razón van por el mismo carril de la carretera, la mayoría de la veces van en carriles opuestos.  De ahí que hace años tengo una máxima: “mejor tener paz que tener razón”.

En mi caso, descanso en que Dios es el juez de todos, y solo Él nos dará lo que corresponda en cuanto a si estuvimos equivocados o correctos.  Pero hay algunas personas que se creen la personificación de Dios y comienzan a juzgar sin conocer realmente los detalles externos, y menos las motivaciones del corazón.  La verdad es que queriendo ser como Dios terminan siendo como el diablo, los acusadores de todos los demás.

Oigan, vivir así no es nada agradable.  Siempre viendo en que te acusan.  Siempre viendo el punto negro en la sábana blanca.  Y si uno hiciera lo mismo con tales personas,  ¿serán tan perfectas que no les encontraremos nada?  ¿Tendrán sus ojos tan libres de paja que pueden ver en forma tan diafana que Dios mismo les ha nombrado sus santos representes en la Tierra?

Todos los que tienen esa clase de amargura tienen alguna historia que contar sobre algo que les hicieron, sobre algo que les molesta, sobre alguna injusticia que según ellos otros han cometido.  Lo que deben hacer es primero perdonar, segundo hablar con la persona que les ha ofendido, no andar hablando o escribiendo a medio mundo, sino hablar a solas con la persona que se sienten ofendidos, tercero decidir vivr en paz, cuarto abandonar para siempre jugar a ser Dios, y reconcoer que son simples mortales que se equivocan tanto como el resto de nosotros, y quinto, aprender de las experiencias para ir mejorando y ser más agradables a Dios y a los demás.

Hay un versículo que dice: “el corazón alegre hermosea el rostro”.  La gente amargada, con odio, resentimiento, quejas, enojos, o sea, sin paz, tienen cara fea, no se les ve brillo, fe, emociǿn, gozo, visión, entusiasmo.  En fin, te hace la vida dura e insegura.  Tu decides.  Yo viviré en paz.

CONFESIONES DE UN APÓSTOL (2)

He visto lo bueno que ha producido esta serie pequeña de cuatro partes, de la cual esta es la segunda.  Y el bosquejo que sigue a continuación es un buen perfil de las cosas buenas que pasan cuando RECONOCEMOS NUESTROS ERRORES y pedimos perdón.  Como cabeza del ministerio Kingdomtakers, y representando a todo el liderazgo, pido perdón a cualquier persona que de alguna forma hayamos herido, no fue nunca nuestra intención.  Espero que esto también sirva para que todos tomen nota de nuestra experiencia y lo practiquen en sus círculos de relaciones.  Tal como nosotros nos aprovechamos de todos los errores de Thomas Alba Edison, por quien disfrutamos de los bulbos con luz eléctrica.

ThomasEdison

Dicen que nadie aprende por cabeza ajena, pero no es cierto. Lo que nosotros aprendimos de nuestros errores, puede servirles a ustedes para que no tengan que pasar por el camino que nosotros pasamos, y así avances más rápidamente.

LO CRÍTICO DE LA CRÍTICA

Lo crítico de la crítica es una actitud crítica de desaprobación de la crítica porque critica negativamente la crítica per sé.  En cristiano: Lo peor de la crítica es no aprender algo de ella.  Lo peor que le puede ocurrir al que te critica para descalificarte o destruirte es que le pongas atención y tomes nota para corregir, y que además le des las gracias.  La gente que te critica te ayuda más que los que te elogian.  Pero por supuesto, lo ideal es el amigo que te critica porque sus palabras no llevan el ácido de los detractores, pero de todas formas, si te dsipones a ver la crítica de manera positiva, son lecciones gratis para tu avance.

Todos los lunes yo tengo con mi Staff una reunión de varias horas, y una de las primeras cosas que hacemos es lo que llamamos FEEDBACK, que se trata de hacer crítica a todo lo que hicimos la semana pasada, y eso nos lleva a hacer las cosas con más excelencia, y a volvermos más excelentes.

Para animarte a ver la crítica de forma positiva considera lo siguiente:

Feedback

1. La crítica te hace ver algún defecto.
Todos tenemos defectos y virtudes, y cuando escuchamos la crítica eso hace que la balanza se incline cada vez más hacia las virtudes porque los defectos pesan cada vez menos.

2. La crítica te da otro punto de vista.
Aceptemos que no vemos todo el panorama, solo un ángulo particular.  Aceptemos que no tenemos todo el rompecabezas, solo una de las piezas.

3. La crítica te mantiene los pies en la tierra.
La crítica es muy buena para desinflar el ego, y consecuentemente mantenernos humildes, reconociendo que no somos perfectos y por tanto todo en nosotros es perfectible.

4. La crítica te indica una mejor manera de hacer las cosas.
Generalmente la crítica nos da alguna pista de cómo hacer mejor las cosas, solo tenemos que volvernos estudiantes de la maestra ” doña crítica”.

5. La crítica te estimula a prepararte más.
La crítica puede enseñarnos alguna deficiencia que sencillamente se arregla con capacitación.

6. La crítica te puede llevar a encontrar a un mentor.
En la búsqueda de mayor capacitación puedes encontrarte con alguien experto en lo que necesitas, y si te dejas mentorear te superarás y de paso tendrás un buen amigo.

7. La crítica te hace reflexionar sobre tu rumbo.
Las críticas puedes verlas como señales en el camino, y si les haces caso llegarás a buen destino.

8. La crítica te revela quien es tu amigo y quién es tu enemigo.
La forma en que te critican te ponen sobre aviso sobre los que te rodean, y nada más debes estar alerta para que los adversarios no se aprovechen de ti.

9. La crítica revela quién eres tu.
La forma en que respondes a la crítica revela si has madurado o sigues siendo inamaduro.  Si tienes dominio propio o eres esclavo de las emociones.

10. La crítica te hace sabio.
La sabiduría es saber reconocer la diferencia.  Si hay un camino que lleva a un abismo, y otro que lleva a un lugar seguro, sabio es el que vio la diferencia y escogio el lugar seguro.

Bienvenida la crítica.